La situación judicial del exagente de la DINA César Manríquez, de 95 años, sumó un nuevo capítulo tras conocerse un informe médico que pone en duda su supuesta enajenación mental, en medio de una disputa entre tribunales y querellantes sobre si debe cumplir o no penas de cárcel.
Peritaje sugiere que exagente DINA César Manríquez podría simular enajenación mental para evitar cumplir pena
Informe del Hospital del Salvador detecta “confabulaciones” y deterioro moderado, cuestionando la enajenación mental del exagente y su salida de prisión.
Como informó El Mostrador, el último antecedente relevante es un peritaje del Hospital del Salvador que cuestiona directamente la condición mental del condenado.
El informe señala que existen “francas confabulaciones” en sus respuestas y que el deterioro psicoorgánico que presenta es de carácter “moderado”.
Este nuevo informe surge luego de que la Corte de Apelaciones de San Miguel acogiera un recurso de amparo presentado por su defensa, resolución que sostuvo que su condición de salud justificaba que no continuara cumpliendo penas privativas de libertad, considerando su edad y patologías.
Sin embargo, los abogados querellantes recurrieron a esa decisión, argumentando que el nuevo peritaje permite concluir que Manríquez no padece enajenación mental y que incluso podría estar simulando su condición, lo que calificaron como una situación grave.
Peritaje médico pone en duda diagnóstico de enajenación mental
El documento clínico detalla que, si bien el exagente presenta fallas de memoria y dificultades en el reconocimiento de personas, estas no son consistentes con un deterioro global.
Por el contrario, se describe que se orienta y mantiene contacto de manera relativamente adecuada, lo que contrasta con silencios selectivos y respuestas incongruentes.
Además, los especialistas descartaron la presencia de imágenes cerebrales propias de enfermedades degenerativas o cuadros típicos de demencia, reforzando la idea de que las manifestaciones observadas no se ajustan completamente a un diagnóstico de enajenación mental.
En paralelo, la ministra en visita Paola Plaza solicitó nuevos antecedentes sobre la permanencia de Manríquez en el Hospital Militar, donde se encuentra internado desde septiembre de 2024.
En particular, pidió precisar si existe una necesidad real de hospitalización prolongada y qué patologías justificarían que continúe en ese recinto.
Asimismo, ofició a Gendarmería para evaluar la posibilidad de aplicar monitoreo telemático en caso de que no sea necesario mantenerlo hospitalizado, mientras se define su situación judicial.
Los querellantes han insistido en que la condición de salud mental debe revisarse de forma constante, señalando que no existen antecedentes suficientemente sólidos que acrediten una enajenación mental permanente.
También advirtieron que, en casos de crímenes de lesa humanidad, el Estado tiene una obligación reforzada de garantizar el cumplimiento efectivo de las penas, evitando que eventuales diagnósticos erróneos deriven en beneficios indebidos.
El caso mantiene abierto un conflicto entre decisiones judiciales previas y nuevos antecedentes médicos, en un contexto donde la evaluación de la salud mental del condenado resulta clave para determinar si debe continuar o no privado de libertad.