Un supervisor del Hospital de Carabineros que trabajó durante casi 14 años en la institución consiguió que la justicia declarara injustificado su despido, luego de que el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago concluyera que no se acreditó la supuesta apropiación de dinero que motivó su desvinculación y que los antecedentes reunidos resultaban insuficientes para justificar la medida.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, el trabajador ingresó al hospital en diciembre de 2010 y con el paso de los años desempeñó distintos cargos hasta llegar a supervisor de la unidad de estacionamientos.
Sin embargo, en julio de 2022 fue detenido tras ser acusado de manipular el sistema de cobro para quedarse con dinero que no habría sido ingresado a caja.
A raíz de esos hechos, el Hospital de Carabineros inició una investigación sumaria y lo separó de sus funciones. Dos años después, en septiembre de 2024, puso término a su contrato por la causal de falta de probidad, argumentando que utilizaba comprobantes ya pagados para entregarlos a nuevos usuarios y quedarse con los montos recaudados.
Según la institución, registros de video y declaraciones de testigos daban cuenta de maniobras irregulares realizadas por el trabajador mientras cumplía funciones de cajero.
Además, se sostuvo que al momento de su detención portaba $232.800 en efectivo, dinero cuyo origen no habría podido justificar.
Al resolver la demanda laboral, la jueza Luz Adriana Celedón Bulnes estimó que el empleador no logró demostrar los hechos imputados.
La sentencia sostuvo que la investigación administrativa presentó un “sesgo confirmatorio”, pues no ponderó adecuadamente antecedentes que respaldaban la versión del trabajador, entre ellos comprobantes de retiros bancarios efectuados antes de la detención.
El fallo también destacó que los arqueos de caja no registraron faltantes y que las conclusiones del sumario descansaban principalmente en interpretaciones de movimientos observados en registros visuales, sin respaldo técnico suficiente. Por ello, concluyó que el despido fue “carente de motivo plausible”.
En consecuencia, el tribunal condenó al Hospital de Carabineros a pagar $729.202 por indemnización sustitutiva de aviso previo, $8.021.222 por años de servicio y otros $8.021.222 por concepto de recargo legal del 100%, sumando más de $16,7 millones.
Además, ordenó el pago de diferencias de remuneraciones por reajustes que no fueron aplicados durante el período en que permaneció apartado de sus funciones.