El gobierno de José Antonio Kast salió a responder a las críticas generadas por la norma sobre propiedad intelectual incluida en la denominada Ley Miscelánea, luego de los cuestionamientos de organizaciones que encendieron las alertas sobre esta materia al vulnerar ciertos derechos.
Recordar que la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD), la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) y la Asociación Nacional de Televisión (Anatel) cuestionaron que la Ley de Reconstrucción Nacional introduzca cambios en una materia que no tenga que ver con lo que se busca.
¿Por qué se critica a la Ley Miscelánea?
La polémica se originó por una disposición que permitiría el uso de obras protegidas, incluyendo su reproducción o adaptación, por parte de sistemas de inteligencia artificial sin autorización de sus autores, lo que encendió alertas en la industria cultural y de medios.
Al respecto, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, defendió la inclusión de la norma en el proyecto y aseguró que no se trata de una iniciativa improvisada del actual Ejecutivo.
Según explicó, la disposición “se discutió en la administración pasada”, enfatizando que el debate sobre propiedad intelectual y nuevas tecnologías ya venía desarrollándose previamente y que el Gobierno recogió esos insumos para incorporarlos en la propuesta legislativa.
En esa línea, el secretario de Estado recalcó que la intención no es vulnerar derechos de autor, sino adecuar la legislación a los desafíos que plantea el avance de la inteligencia artificial, en un contexto donde el uso de contenidos digitales ha cambiado significativamente.
“La norma apunta a habilitar la minería de datos, que en Chile puede convertirse en una fuente enorme de recaudación”, explicó, según consignó El Mercurio.
“Tenemos facilidades enormes para este tipo de inversiones, pero chocamos aquí con la Ley de Propiedad intelectual. La Ley de Propiedad Intelectual tiene numerosas excepciones, tiene la a, la b, la c, etc., llega hasta la letra s. Acá estamos proponiendo que llegue a la letra t, y que la letra t diga que también queda excluido el uso en centros de datos, minería de datos” (Ministro Claudio Alvarado). “Tenemos facilidades enormes para este tipo de inversiones, pero chocamos aquí con la Ley de Propiedad intelectual. La Ley de Propiedad Intelectual tiene numerosas excepciones, tiene la a, la b, la c, etc., llega hasta la letra s. Acá estamos proponiendo que llegue a la letra t, y que la letra t diga que también queda excluido el uso en centros de datos, minería de datos” (Ministro Claudio Alvarado).
¿Qué es la minería de datos?
Dejando en claro que el concepto no tiene nada que ver con la minería de cobre o de otros metales, la “minería de datos”, conocida en inglés como “data mining” es el proceso automático o semiautomático de explorar grandes volúmenes de información para descubrir patrones, tendencias, correlaciones y anomalías ocultas.
Utiliza técnicas de inteligencia artificial, aprendizaje automático (machine learning) y estadística para convertir datos brutos en conocimiento útil para la toma de decisiones.
Las alertas de organizaciones como la SCD, Antel o la ANP radica en que la minería de datos, de acuerdo a la ONG Almacén de Derecho, afecta profundamente a la propiedad intelectual “al transformar la manera en que se acceden, reproducen y utilizan obras protegidas para entrenar sistemas de inteligencia artificial (IA) y descubrir patrones”.
“El conflicto central radica en la tensión entre el derecho de los creadores a controlar sus obras y la necesidad de grandes volúmenes de datos para el desarrollo tecnológico” (ONG Almacén de Derecho) “El conflicto central radica en la tensión entre el derecho de los creadores a controlar sus obras y la necesidad de grandes volúmenes de datos para el desarrollo tecnológico” (ONG Almacén de Derecho)
Un flanco más para la Ley Miscelánea
Anatel manifestó su rechazo a la propuesta, alertando que permitiría a plataformas de IA utilizar obras sin autorización ni pago a sus autores, lo que consideran un riesgo para la industria audiovisual.
Además, la SCD alzó la voz al decir que “una incorporación como ésta no hace más que levantar severas dudas respecto de su pertinencia, sobre todo cuando el sentido profundo de su planteamiento no constituye otra cosa que una vulneración a los principios generales en los cuales se basa del Derecho de Autor”.
La controversia se suma a los cuestionamientos más amplios que enfrenta la Ley Miscelánea, un megaproyecto que reúne más de 40 medidas en distintos ámbitos, desde economía hasta regulación.