La Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos de Chile, considerada una de las regulaciones más innovadoras del mundo en materia de alimentación saludable, sumó un nuevo respaldo científico.
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Investigación publicada en The Lancet concluyó que la normativa chilena logró reducir el exceso de peso en niños y niñas tras su implementación.
La Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos de Chile, considerada una de las regulaciones más innovadoras del mundo en materia de alimentación saludable, sumó un nuevo respaldo científico.
Un estudio publicado en la prestigiosa revista The Lancet Public Health concluyó que la normativa contribuyó a reducir el sobrepeso y la obesidad infantil, convirtiéndose en la primera evidencia robusta que un paquete integral de políticas alimentarias puede generar efectos medibles a escala nacional.
La investigación fue liderada por Guillermo Paraje, académico de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, junto a Nieves Valdés, Alberto Vega Macaya y Camila Corvalán, del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, además del investigador estadounidense Barry Popkin, de la Universidad de Carolina del Norte.
El estudio examinó información de más de 300.000 niños y niñas de entre 4 y 6 años, utilizando registros nacionales de peso y talla recopilados antes y después de la entrada en vigencia de la ley en 2016. Los investigadores compararon grupos expuestos y no expuestos a la normativa mediante una metodología conocida como “diferencias en diferencias”, ampliamente utilizada para estimar efectos causales en políticas públicas.
Los resultados mostraron que, tras 18 meses de exposición a la primera fase de la ley, la probabilidad de presentar exceso de peso disminuyó 2,85% en niñas y 2,40% en niños. Incluso después de apenas seis meses de implementación, ya se observaban reducciones significativas de 1,91% en niñas y 2,24% en niños.
La investigación destaca que los resultados no pueden atribuirse únicamente a los conocidos sellos negros de advertencia presentes en los envases. La legislación chilena combinó tres medidas complementarias:
Según los autores, esta combinación de herramientas permitió modificar el entorno alimentario infantil, reduciendo la exposición a productos ultraprocesados y generando incentivos para que la industria reformulara numerosos alimentos para evitar los sellos de advertencia.
La evidencia obtenida tiene relevancia internacional porque se trata de la primera demostración a gran escala de que una política pública integral puede impactar positivamente en la obesidad infantil, uno de los principales desafíos de salud pública del planeta.
De acuerdo con la investigación, el análisis se realizó únicamente sobre la primera etapa de implementación de la ley, que contemplaba criterios menos exigentes para determinar qué productos debían llevar sellos. Por ello, los investigadores plantean que las fases posteriores, aplicadas en 2018 y 2019 con estándares más estrictos, podrían generar efectos incluso mayores.
Desde la Universidad de Chile, institución que participó en el estudio a través del INTA, destacaron que los hallazgos refuerzan el valor de las políticas estructurales para enfrentar la creciente prevalencia de sobrepeso infantil y demuestran que las intervenciones regulatorias pueden producir cambios concretos en la salud de la población.
Aunque los investigadores advierten que la Ley de Etiquetados no resuelve por sí sola la obesidad infantil, sostienen que logró revertir una tendencia que venía al alza en Chile y abrió el camino para nuevas estrategias de promoción de hábitos saludables.
El estudio se suma así a la creciente evidencia internacional que respalda las políticas de regulación alimentaria y posiciona a Chile como uno de los principales laboratorios mundiales en la lucha contra el exceso de peso infantil.