Un informe interno de ENAP busca esclarecer cómo durante años se reportaron cifras ambientales que no se ajustaban a los parámetros del Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) de Concón, Quintero y Puchuncaví. El caso vuelve a poner bajo la lupa una crisis ambiental que afecta a territorios históricamente vinculados al concepto de zonas de sacrificio en la Región de Valparaíso.
La empresa estatal reconoció inconsistencias en el cálculo de la recuperación de azufre y emisiones de dióxido de azufre (SO) que no habían sido contabilizadas en reportes anteriores. Los antecedentes son investigados por la Fiscalía y la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), mientras el Ministerio de Energía exigió acceder al informe definitivo sobre el balance de azufre de la Refinería Aconcagua, ubicada en Concón.
ENAP reconoce errores en cálculos de azufre y emisiones de SO
Según la investigación de Biobío, ENAP reconoció que durante años utilizó una fórmula distinta a la establecida en el PPDA para calcular la eficiencia de recuperación de azufre.
Al aplicar el parámetro contemplado en el instrumento ambiental, la empresa constató eficiencias superiores al 90%, pero inferiores al 98% exigido por el PPDA de Concón, Quintero y Puchuncaví.
La estatal también detectó inconsistencias en las emisiones totales de dióxido de azufre informadas a la SMA. En particular, constató que el flaring, correspondiente a la quema de gas en antorchas, y otras fuentes menores no habían sido consideradas en la línea base ni cuantificadas en reportes anteriores.
De acuerdo con la información entregada por la compañía, la situación comenzó a aflorar formalmente en enero de 2026, durante una revisión de los antecedentes destinados a los reportes anuales del PPDA.
La hipótesis sobre metas y bonos
La investigación plantea como una de las aristas más sensibles si las inconsistencias en la información ambiental pudieron relacionarse con el cumplimiento de metas asociadas al pago de bonos.
El medio precisó que no está acreditado que ese haya sido el propósito de las inconsistencias detectadas. Sin embargo, según los antecedentes recogidos por la investigación, sí se habrían recibido bonos como consecuencia directa de ellas.
Por ahora, se trata de un aspecto que deberá ser esclarecido en las investigaciones. La existencia de esta hipótesis no equivale, por sí sola, a establecer una manipulación deliberada de datos ni responsabilidades individuales.
Los hechos bajo revisión se sitúan entre 2021 y 2025
Fuentes conocedoras del proceso interno sitúan los antecedentes que deben ser revisados entre 2021 y 2025. La propia ENAP ha evitado identificar responsabilidades individuales.
Consultada sobre quiénes conocían el procedimiento utilizado, respondió que las responsabilidades deberán determinarse una vez que los hechos sean completamente esclarecidos en las instancias penal y ambiental.