El Centro de Información Palestina (CIP) reaccionó a la controversia originada por la Embajada de Israel, luego de que esta publicara las imágenes de 170 periodistas palestinos que cubrían la ofensiva en Gaza acusándolos de «terroristas», en base a un informe elaborado por el propio Estado israelí.
Los 170 profesionales perdieron la vida en el marco de las incursiones militares en la Franja de Gaza y desde la Embajada acusan que fueron presentados al mundo como "periodistas".
De acuerdo con el CIP, estas acusaciones de "terrorismo" recaen sobre los hombros de comunicadores locales que han asumido en soledad el mandato de reportear el asedio militar en la zona, en un contexto marcado por ataques contra sus familias, desplazamiento forzado, inanición y bombardeos incesantes.
Dudoso informe de Israel
La organización cuestiona la “investigación exhaustiva” hecha por Israel y que habría contado con una “amplia gama de fuentes de inteligencia”.
En ese sentido, no entiende cómo la misma milicia acusada de matar ahora "pretenda erigirse en investigadora". Desde CIP cuestionan las comparaciones fotográficas y las fichas de los periodistas asesinados, como también su supuesto vínculo con organizaciones armadas.
Como contraargumento, la organización menciona lo documentado por el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), que registró 207 reporteros, camarógrafos y fotógrafos palestinos muertos en manos del ejército israelí hasta abril de este año. De ese número, 32 recibieron ataques directos por su trabajo.
En la misma línea, el CPJ concluyó que en 18 casos de víctimas que terminaron muertas, el ejército israelí no presentó evidencia suficiente. El mismo resultado obtuvo Reporteros Sin Fronteras (RSF), que de los 220 periodistas reportados, al menos 70 fueron atacados por su labor.
La campaña de Israel para desacreditar a periodistas
La organización respalda la denuncia de RSF que acusa una campaña "sistemática" que busca equiparar “periodista” con “terrorista”, a través de "montajes, acusaciones sin pruebas y plataformas destinadas a desacreditar a reporteros palestinos antes o después de ser asesinados".
De hecho, cuatro relatores de Naciones Unidas han descrito este mecanismo como "una táctica utilizada para ocultar los crímenes cometidos en Gaza".
El llamado a los periodista del mundo
Desde el inicio de la ofensiva, Israel ha bloqueado el acceso a la prensa internacional, dejando la responsabilidad de informar a los periodista gazatíes.
Los profesionales han ejercido su labor pese a los bombardeos, desplazamiento forzado, hambre y ataques a sus propias familias, "son, precisamente, quienes han permitido que el mundo conozca lo que ocurre en terreno", destacan desde CIP.
Por lo tanto, la organización hace un llamado a los periodista y medios de comunicación a "ejercer su labor con rigurosidad, contrastar las fuentes y no reproducir acríticamente afirmaciones entregadas por las mismas autoridades responsables de la ofensiva".
Finalmente, "rechazamos con absoluta firmeza que una representación diplomática acreditada en Chile instrumentalice las fotografías de personas asesinadas para convertir en propaganda oficial las acusaciones del mismo ejército que les dio muerte, criminalizar retrospectivamente a las víctimas y desacreditar a quienes documentaron el genocidio en Gaza a costa de sus vidas".