Una auxiliar médica trabajó por más de tres años en un centro estético en Santiago, donde realizaba funciones clínicas y administrativas. El caso fue resuelto por el Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, luego de que la trabajadora denunciara haber sido agredida por su jefa y posteriormente despedida sin explicación.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, en septiembre de 2024 fue citada a una reunión con su superior, la que terminó en una discusión que escaló a una agresión física.
La trabajadora sufrió una lesión en la nariz y derramó líquido caliente sobre su cuerpo, hechos que fueron respaldados con un video, fotografías y una denuncia ante Carabineros.
Tras el incidente, la empresa no adoptó medidas para resguardar su seguridad y le ofreció continuar trabajando desde su casa o tomar un permiso sin sueldo.
La trabajadora optó por seguir prestando servicios a distancia, pero semanas después fue desvinculada mediante una llamada telefónica, sin que se le informara una causal legal.
¿Qué decidió el Juzgado de Letras del Trabajo?
Al analizar los antecedentes, la jueza Dennys Constanza Araya Cabezas concluyó que la empresa vulneró la integridad física y psíquica de la trabajadora.
El fallo destacó que la agresión fue cometida por una persona con poder de dirección dentro de la empresa y que no se adoptaron medidas para proteger a la víctima.
En la sentencia se indica que el empleador incumplió su deber de protección y que, además, el despido fue verbal y sin fundamento, lo que cerró un proceso de vulneraciones.
Por estos motivos, el tribunal acogió la denuncia de tutela laboral y ordenó el pago de una indemnización de $8.188.328 por vulneración de derechos fundamentales, junto con otras prestaciones laborales como indemnización por años de servicio, aviso previo y recargos legales.
Asimismo, se ordenó el pago de remuneraciones adeudadas, feriados pendientes y se declaró la nulidad del despido por no pago de cotizaciones previsionales.
De esta forma, el tribunal concluyó que la trabajadora fue despedida en un contexto de vulneración de derechos, marcado por una agresión física en su lugar de trabajo y la falta de medidas por parte de la empresa para resguardar su integridad.