Sobre Ingrid Olderock, la mujer de los perros
Una explosión, un viento helado, el dolor, la locura, la honda tristeza. Cae en mis manos: “Ingrid Olderock, la mujer de los perros” justo en estos días de llovizna fina, de luna que cruza el cielo en la madrugada y aúllan los lobos. No hay olvido, la verdad de cuela entre las rendijas del tiempo.