El 12 de marzo, su segundo día de mandato, el gobierno de José Antonio Kast retiró en silencio de la Contraloría General de la República 43 decretos medioambientales impulsados durante la administración de Gabriel Boric. La medida se hizo pública el 17 de marzo y rompió con el dominio de la agenda comunicacional por parte del poderoso segundo piso de La moneda, encabezado por el director estratégico de Comunicación y Contenidos de Presidencia, Cristian Valenzuela, y opacó la puesta en escena de la construcción de la zanja en el norte con retroexcavadora.
Contra ranita de Darwin, araucarias y araña pollito: la defensa del gobierno a la motosierra ambiental sin sustento en los hechos
Sin ir más lejos, fue el propio presidente quien conectó ambas imágenes al ser consultado ese día por las críticas al retiro. "El día de ayer vimos el efecto positivo que puede tener una máquina excavadora para construir futuro, y el futuro se construye en base a seguridad y empleo", aseguró.
Entre los instrumentos retirados figuran el Plan de Recuperación de la Ranita de Darwin, la creación de nuevos parques nacionales, la declaración de monumento natural para el Pingüino de Humboldt, planes de adaptación al cambio climático y normas de descontaminación, entre ellas la del lago Villarrica.
Al día siguiente, la respuesta desde el Ejecutivo fue coordinada: ministros y el presidente de Republicanos enfrentaron los micrófonos con un argumento compartido, poniendo el foco en fauna y flora nativa específica como freno a la inversión.
Sin embargo, los hechos detrás de cada ejemplo cuentan una historia distinta.
¿Cuántas araucarias son "tres araucarias"?
El ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, defendió el retiro de los decretos en entrevista con T13 Radio poniendo el foco en un camino internacional en las comunas de Melipeuco y Lonquimay, en La Araucanía. "Cuando tres araucarias impiden que se construya una obra tan trascendente, nos parece francamente un exceso", aseguró.
No eran tres. En julio de 2025, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) autorizó la tala de 96 araucarias para el mejoramiento de la ruta internacional entre Melipeuco y Liucura en la araucanía andina, tras la declaración de los proyectos como de Interés Nacional. Según la propia autorización, se evaluaron dos diseños posibles y se eligió el de menor impacto al bosque nativo.
Aun así, ante la presión social —encabezada por comunidades mapuche del sector, que pedían que los trazados respetaran las especies protegidas y que se planificaran en diálogo con las comunidades— desde Ministerio de Obras Públicas echaron pie atrás y declararon que buscarían otro trazado.
Desde entonces, autoridades locales y el Gobernador Regional han trabajado en una propuesta en diálogo con las comunidades mapuche para poder llevar adelante la ruta reduciendo la afectación al bosque nativo. El gobernador René Saffirio se reunió este marzo con el nuevo ministro de Obras Públicas, donde expuso la iniciativa.
La araucaria es una especie nativa de Chile, considerada un "fósil viviente". Está declarada En Peligro de extinción desde 2018 y demora entre 25 y 40 años en llegar a su estado adulto. La normativa ambiental vigente exige que los trazados se adapten para reducir el daño sobre especies protegidas. El proyecto está siguiendo ese camino.
Arturo Squella y la Ranita de Darwin
En tanto, Arturo Squella, senador y presidente de Republicanos, aseguró en entrevista con Radio Pauta que "si las ranitas alguien las considera políticas de Estado, bueno, acá cambió la mirada". Su referencia apuntaba al Decreto N° 38 de 2025 que aprueba el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión para la Ranita de Darwin; uno de los 43 instrumentos retirados el segundo día del gobierno de Kast.
La ranita de Darwin es una especie endémica de Chile y Argentina clasificada En Peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Sus poblaciones han sido diezmadas por la fragmentación de su hábitat, el cambio climático y un hongo mortal que mató a 1.300 ejemplares en solo un año en el país.
En febrero de 2026, científicos de la ONG Ranita de Darwin descubrieron una nueva población de la especie en el refugio Butamanga, al norte de Chiloé, en una zona amenazada por una carretera eléctrica aprobada que no detectó la presencia del anfibio durante su evaluación ambiental y, por ende, no contempla medidas de protección. La carretera eléctrica está en fase de inicio de obras.
Tras la presión pública, el gobierno reingresó el decreto a Contraloría este 18 de marzo. Al día siguiente, el organismo encabezado por Dorothy Pérez tomó razón del instrumento. La ONG Ranita de Darwin celebró la decisión y reiteró su llamado a que el plan se implemente con urgencia.
Ministro Arrau y las ocho arañas
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, parte del núcleo duro de Republicanos, sostuvo en entrevista con Radio Pauta que tenían "carreteras aquí cerca de Santiago paralizadas por la evacuación de ocho arañas pollito" y precisó que "cuando tenemos paralizada la interconexión de la Ruta 68 y la 78 por la evacuación de ocho arañas pollito, no hay sentido común". La araña pollito (Grammostola porteri) está clasificada como especie Vulnerable en Chile.
No existe documentación pública que respalde su presencia en las obras ni su eventual retraso. La Conexión Vial Ruta 78-68 obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) el 14 de marzo de 2025 y las obras iniciaron en noviembre de ese año. La RCA concluyó que el área presenta alta intervención antrópica y que ninguna de las especies de fauna terrestre registradas se encuentra en categoría de conservación amenazada.
Por su parte, la Memoria Anual 2025 de la concesionaria, emitida el 16 de marzo de 2026, registra la nota de Medio Ambiente en blanco: al cierre del año pasado la empresa no había efectuado desembolso alguno por concepto ambiental, y los hechos posteriores consignados hasta esa fecha no registran ninguna afectación financiera ni operacional.
El mismo 18 de marzo, mientras Arrau declaraba en Radio Pauta, la concesionaria publicaba en su cuenta de X un aviso solicitando la reubicación de un memorial en la berma norte de la Ruta 68 en Pudahuel por el avance de las obras.
Ese mismo día, Víctor Raymondi Eldan, inspector fiscal del proyecto en la Dirección General de Concesiones del MOP, publicó en LinkedIn un video mostrando avances en terreno. "Seguimos avanzando con la Conexión Vial Ruta 78 hasta Ruta 68, ahora con mejor música de fondo", escribió.
Durante su evaluación ambiental el proyecto recibió decenas de observaciones de servicios públicos y el titular tuvo que pedir ampliaciones de plazo para responderlas. Las municipalidades de Pudahuel y Maipú se manifestaron contrarias al proyecto por la falta de medidas para mitigar la contaminación del aire y por ende el impacto a la salud de la población, la separación que generaba entre el área urbana y los espacios naturales del Mapocho y el impacto en calidad de vida para barrios como La Farfana cercanos a las obras.
Las arañas del Hospital del Cáncer
Un caso que generó polémica en los últimos años fue la presencia de arañas fue el del futuro Instituto Nacional del Cáncer en la Región Metropolitana. Durante la evaluación, la Seremi de Medio Ambiente ingresó una observación donde preguntaba si entre las áreas verdes presentadas para la infraestructura se incluían corredores biológicos por la presencia de arañas pollito. Sin embargo, dicha observación no fue acogida por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).
A pesar de ello, la observación motivó una carta al director publicada en El Mercurio por el grupo de Permisos de Fundación Horizontal —integrado por el exministro de Hacienda Ignacio Briones, Juan José Obach y Juan Carlos Jobet, entre otros—, quienes advirtieron que el proyecto se emplazaba "en plena ciudad, en un sector altamente intervenido y no en una suerte de imaginaria reserva natural".
A pesar de la polémica que se generó, alimentando el discurso de la "permisología", el proyecto no se atrasó ni un día por esta observación, que tampoco fue acogida por el organismo técnico que se encarga de filtrar lo que dicen los distintos servicios públicos sobre el proyecto y especificar cuáles tienen relevancia en el marco de la evaluación ambiental.
Los proyectos tienen un plazo de 120 días hábiles para evaluarse, extendible a 180 a menos que los titulares de los proyectos soliciten más ampliación. El proyecto del Hospital del Cáncer completó su evaluación en menos de 140 días hábiles. El inicio de obras está proyectado para abril de 2026 y la entrega del recinto para 2031.
El relato versus los datos
La arremetida comunicacional no es nueva, sino que ha sido parte de la retórica durante toda la campaña e incluso en los discursos de José Antonio Kast en su rol de opositor durante el gobierno de Gabriel Boric.
Pero los ejemplos usados para cuestionar la importancia de la evaluación ambiental o posicionarla como un obstáculo para el desarrollo económico del país, contrastan con datos concretos. Según la información recopilada por el SEIA, 95% de los proyectos que ingresan a evaluación ambiental en el país se aprueban.
Se trata de cerca de más de 18 mil inversiones aprobadas en el país desde que existe el sistema de evaluación, y esto solo contempla las inversiones de gran escala ya que las pequeñas no se evalúan. En los hechos, la mayoría de las empresas logran tomar medidas de mitigación y construyen sus proyectos.
Otro dato relevante es que el servicio siempre cumple con los plazos indicados, y los proyectos se atrasan en su evaluación cuando el titular de la empresa pide una ampliación de plazo para responder observaciones. Mientras que gremios empresariales tildan esto como una burocracia excesiva, directivos del SEA han declarado que los proyectos muchas veces se presentan con muy poca información sobre el medio ambiental en el que se van a insertar, y por eso demoran más durante su evaluación al tener que corregir y agregar toda la información faltante.
"Los proyectos que se presentan con una buena información de base y un buen estudio de impacto ambiental suelen fluir sin mayor problema en la evaluación", han declarado tanto la ex ministra de Medio Ambiente Maisa Rojas, como la ex directora del SEA, Valentina Durán.
Además, muchas veces las observaciones y la evaluación ambiental sirven para agregar valor a los proyectos, darles viabilidad social y también anticiparse y prever impactos naturales que podrían afectar la misma infraestructura de los proyectos, como inundaciones, marejadas o incendios.
Así, ante el relato de la protección ambiental como un obstáculo para la inversión, se contrapone otra visión sobre la naturaleza como una de las bases del desarrollo económico del país, y la posibilidad de generar inversiones y proyectos de mejor calidad que protejan el medio ambiente.