Chiloé es un territorio especial en el país. Al ser una isla separada del continente hacia el océano, no se abastece de agua potable a través de la cordillera como el resto del país. Las fuentes de agua de la isla son sus turberas, humedales, suelos y bosques. Pero el bosque nativo se ha ido perdiendo a tasas aceleradas.
Muestran las “bombas de deforestación” que ven desde el cielo en Chiloé, revelando un desafío ecológico de la isla
Chiloé ha perdido su bosque nativo a tasas de 3 canchas de fútbol al día, con mucha tala ilegal para uso de leña en un territorio donde la provisión de agua depende de ecosistemas como bosques. Paños de cientos de hectáreas como bombas de deforestación se pueden ver desde el cielo.
Un estudio del Instituto Forestal develó en 2021 que durante 10 años, la isla de Chiloé perdió 10 mil hectáreas de bosque nativo, llegando a una tasa de deforestación de tres canchas de futbol por día. Uno de los principales usos para esta madera es como leña.
Jan Bannister, investigador del Instituto Forestal, relata en medios que desde el aire se pueden ver las grandes manchas de deforestación, paños de miles de hectáreas que están siendo deforestados, como si fueran “bombas”.
Ahora, el divulgador científico Pedro de la Cuadra demostró en un video viralizado en sus redes sociales, que estas “bombas de deforestación” se pueden detectar desde el espacio a través de Google Maps.
“Un manejo de estos ecosistemas resulta lógico y urgente”, concluye De la Cuadra, en la misma línea en que está trabajando el Instituto Forestal para promover formas de silvicultura y manejo forestal sostenible del bosque nativo y de plantaciones forestales, con modelos que permitan conservar y restaurar los bosques nativos y sustentar la demanda de leña sin que se dañen los ecosistemas.
Tala ilegal en Chiloé
En el video, Pedro de la Cuadra identifica los caminos forestales que se pueden ver dentro de estas "bombas de deforestación". Según los investigadores del Infor, una buena parte de la tala en Chiloé corresponde a tala ilegal, sobre todo en el caso del bosque nativo.
Solo en 2022, Conaf ingresó 200 demandas por tala ilegal en la isla, acusando que son en su mayoría para uso de leña y también para despeje de suelos para venta de parcelas, que han ido incrementando en los últimos años en todo el país.
Una de las sanciones más grandes por tala ilegal en Chile ocurrió en Chiloé en 2024, donde se detectó la tala ilegal de mil hectáreas de bosque nativo por parte de una comunidad indígena y una empresa forestal, que fueron condenadas a pagar $23 mil millones y reforestar una superficie igual a la talada con las mismas especies.
El caso es ilustrativo del tipo de deforestación que se denuncia en Chiloé: se detectó una extensa red de caminos forestales en la zona, con una amplia superficie afectada de bosque nativo con árboles adultos de especies como Canelo, Coihue, Tepu, Mañío o Luma, que son algunas de las más taladas en la isla.
La madera era retirada por camiones durante la noche, trasladada a aserraderos y vendida al borde la carretera o en la ciudad de Quellón, como leña.
Desde Conaf han reclamado por las bajas sanciones que hoy en día castigan a la tala ilegal en el país, que suelen ser multas monetarias o reforestación. Han surgido iniciativas para endurecer las sanciones por esta infracción incluyendo privación de libertad para casos graves. Un proyecto de ley presentado en esta línea en 2020 duerme en el Congreso.