Un año después del fallecimiento del expresidente Sebastián Piñera en el Lago Ranco, la inmobiliaria Arenas Blancas S.A., perteneciente a sus hijos, presentó el proyecto inmobiliario Bahía Coique, denominado oficialmente “Nuevo Desarrollo inmobiliario Bahía Coique”, ubicado al otro extremo del lugar donde capotó la aeronave del otrora Mandatario. Este proyecto busca consolidar un nuevo polo residencial en el sector y ha generado diversas observaciones técnicas durante su tramitación ambiental.
La iniciativa del proyecto inmobiliario Bahía Coique contempla el desarrollo de 208 “unidades vacacionales”, distribuidas en departamentos y viviendas tipo “Village”. El proyecto se estructura en tres etapas: la primera prevista para el primer semestre de 2026, seguida de una segunda fase en 2028 y, luego de paralizar las obras por un año, se retomaría el último tramo del proyecto inmobiliario.
Los flancos del proyecto inmobiliario
Durante 2025, distintos organismos públicos se pronunciaron sobre el proyecto inmobiliario Bahía Coique. Uno de ellos fue la Armada de Chile, que formuló una serie de observaciones al condominio y al diseño sanitario del proyecto. Según documentos alojados en el Servicio de Evaluación Ambiental, la iniciativa cuenta con factibilidad sanitaria mediante un Sistema Particular de Aguas Servidas. Sin embargo, el gobernador marítimo de Valdivia advirtió que no se entregaron antecedentes suficientes sobre la operatividad del sistema de tratamiento contemplado por la inmobiliaria.
Producto de ello, el 4 de marzo de 2025 dicho organismo visitó el sector donde se emplazaría el proyecto inmobiliario Bahía Coique. En terreno se constató que el sistema cuenta con dos lagunas de estabilización cuya descarga infiltra el suelo. No obstante, durante la inspección no fue posible verificar el terreno de infiltración, percibiéndose únicamente un intenso olor a aguas servidas en el sector, lo que —según el informe— podría ser indicativo de un deficiente sistema de tratamiento asociado al proyecto.
De la misma forma, CONAF también se pronunció críticamente sobre el proyecto Bahía Coique. La entidad detectó que la ubicación del proyecto inmobiliario estaba incorrectamente representada en mapas técnicos, lo que podría afectar de manera significativa la evaluación ambiental. En términos simples, solicitó la corrección de la cartografía presentada por la inmobiliaria.
Asimismo, CONAF advirtió que la empresa no transparenta con claridad los caminos contemplados en el proyecto, solicitando distinguir entre rutas nuevas y existentes. Con ello, el organismo busca evaluar si las intervenciones asociadas al proyecto inmobiliario Bahía Coique afectan vegetación protegida o bosque nativo. Además, criticó que la separación por vegetación fuese catalogada como “aleatoria”, lo que podría subestimar impactos ambientales.
En la misma línea, aunque la inmobiliaria aseguró que “se evitará la corta de árboles”, CONAF identificó construcciones proyectadas en zonas de bosque nativo, motivo por el cual emplazó a la empresa a explicar la omisión de este antecedente relevante dentro del proyecto inmobiliario.
Proyecto Bahía Coique (SEA)
Luego de las observaciones sectoriales, la Municipalidad de Futrono también cuestionó el proyecto Bahía Coique. Uno de los puntos centrales fue el manejo de aguas servidas, ya que las piscinas destinadas a residuos se ubicarían cerca de comunidades que consumen agua del Lago Ranco. Asimismo, se detectó falta de medidas de seguridad, al no contar con cierres perimetrales ni señalización adecuada; incluso, un perro cayó a una de las piscinas asociadas al proyecto.
En esa misma línea, el municipio criticó la ausencia de certeza respecto al manejo de residuos vegetales y orgánicos durante la construcción del proyecto inmobiliario, además del eventual colapso del servicio municipal de basura que podría provocar la ejecución total del proyecto Bahía Coique.
Por su parte, la Dirección General de Aguas (DGA) detectó discrepancias significativas entre los cálculos de agua potable y la magnitud real del proyecto inmobiliario Bahía Coique. Según la entidad, la memoria técnica considera recurso hídrico para 86 casas tipo Village y 304 departamentos, cifra que supera ampliamente las 208 unidades informadas en la descripción oficial del proyecto.
El punto más crítico planteado por la DGA se relaciona con riesgos severos asociados a la presencia de aguas subterráneas a niveles superficiales y a la intervención de cauces naturales. En conclusión, la institución indicó que no es posible descartar efectos adversos significativos derivados del proyecto inmobiliario.
La revancha del proyecto “Nueva Bahía Coique”
Ante las observaciones formuladas por instituciones públicas, la inmobiliaria Arenas Blancas presentó una adenda ambiental en agosto de 2025, corrigiendo puntos críticos del proyecto inmobiliario Bahía Coique, también denominado “Nueva Bahía Coique”.
Pese a los ajustes incorporados al proyecto, aún persisten factores que condicionan su aprobación. La DGA, por ejemplo, mantiene solicitudes de mayor claridad respecto al abastecimiento de agua potable y al impacto de las extracciones en pozos cercanos al área del proyecto inmobiliario.
En un informe emitido en noviembre de 2025, la DGA señaló que no se han resuelto adecuadamente preocupaciones ciudadanas ni se ha garantizado la eficacia del sistema de tratamiento propuesto por la inmobiliaria. Bajo esta premisa, el organismo condicionó su aprobación ambiental definitiva a que se subsanen todas las interrogantes pendientes del proyecto Bahía Coique.
Bahía Coique
En paralelo, la Subsecretaría de Pesca (Subpesca) también formuló observaciones durante esta segunda etapa de evaluación del proyecto inmobiliario. Sus cuestionamientos se centraron en la descarga de aguas servidas: el diseño contempla evacuar desechos a un cauce superficial mediante una obra de descarga y un muro de boca.
Sin embargo, la entidad señaló que no existe claridad sobre el punto exacto de desembocadura ni garantías suficientes de ausencia de daño ecológico, considerando la presencia de peces nativos en categoría de conservación en la zona del proyecto.
La dura arremetida de la Seremi del Medio Ambiente
Una de las respuestas más críticas al proyecto inmobiliario Bahía Coique provino desde la Seremi del Medio Ambiente de la región de Los Ríos. Mediante un oficio emitido en noviembre de 2025, la institución desagregó observaciones técnicas por áreas clave del proyecto.
Tal como ocurrió en etapas previas de la tramitación del proyecto inmobiliario, se puso énfasis en el tratamiento de aguas servidas, su descarga y la mantención de la infraestructura asociada. Asimismo, la Seremi advirtió que el proyecto no considera escenarios climáticos extremos de sequía hidrológica, solicitando reevaluar la pérdida de calidad y cantidad de agua bajo dichas condiciones.
Sin embargo, el punto más relevante fue la ubicación de una de las lagunas actualmente utilizadas para desechos, situada a menos de 20 metros del río Coique. Esto la ubicaría dentro del área de influencia directa del proyecto inmobiliario Bahía Coique, contradiciendo lo informado por la inmobiliaria, que había señalado una distancia mínima de 47 metros.
En esa misma lógica, la autoridad ambiental indicó que el proyecto inmobiliario carece de una evaluación de riesgo integral para los humedales “Río Coique” y “Lago Ranco”, argumentando que las medidas propuestas son principalmente hidráulicas y no ambientales.
Finalmente, se advirtió que las dos lagunas proyectadas como vertederos carecen de cercos de seguridad, impermeabilización comprobada y planes de manejo de lodos, lo que representa un potencial riesgo sanitario y ambiental vinculado al proyecto.
Así las cosas, ahora es la inmobiliaria Arenas Blancas la que debe realizar modificaciones sustantivas si busca que el proyecto inmobiliario Bahía Coique obtenga luz verde. Actualmente, según el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), la iniciativa se encuentra en estado “En Calificación (Suspendido)”.
BioBío tomó contacto con Felipe Vidaurre, gerente general de la Inmobiliaria Arenas Blancas, quien confirmó que el SEA amplió el plazo del proceso de participación ciudadana vinculado al proyecto, aunque evitó profundizar en las observaciones recibidas, señalando que los días adicionales permitirán responder las inquietudes de la comunidad respecto al proyecto Bahía Coique.