Incendios forestales en Ñuble y Biobío: Justicia rechaza prisión preventiva para acusado de iniciar fuego en cocina a leña
El Juzgado de Garantía de Concepción decidió no acoger la solicitud de prisión preventiva presentada por la Fiscalía en contra del único imputado por el origen del devastador incendio forestal denominado "Trinitarias", que afectó a las comunas de Penco y Tomé, en la Región del Biobío.
El tribunal, a cargo del juez Carlos Aguayo, aplicó en su lugar las medidas cautelares de arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional por un plazo de seis meses, mientras continúa la investigación del caso.
No hubo intención, sí negligencia
El hombre de 38 años, quien se desempeñaba como cuidador informal en un predio rural, fue formalizado por los delitos de infracción a la Ley de Bosques, 20 cuasidelitos de homicidio y 14 cuasidelitos de lesiones graves.
Según la investigación del Ministerio Público y peritajes de la PDI, el siniestro se habría originado el sábado 17 de enero en el sector Buen Retiro (comuna de Concepción), a partir del uso de una cocina a leña modificada y sin los resguardos mínimos de seguridad, lo que permitió la salida de chispas y pavesas que, impulsadas por fuertes vientos, se propagaron rápidamente hacia el sector Trinitarias.
El fuego consumió miles de hectáreas, destruyó cientos de viviendas —algunas fuentes hablan de más de 3.000 damnificados en la zona. Pero lo peor fue que causó la muerte de 21 personas, además de dejar 14 heridos de gravedad.
Este incendio forma parte de una serie de focos que han afectado gravemente a las regiones de Ñuble y Biobío durante el mes de enero de 2026.
Arriesga altas penas de cárcel
Durante la audiencia de formalización, que se extendió por más de dos horas, la Fiscalía insistió en la necesidad de prisión preventiva dada la gravedad de los hechos y la cantidad de víctimas fatales. Sin embargo, la defensa argumentó —y el juez acogió— que se trata de una conducta culposa (por negligencia) y no dolosa, que el hombre no registra antecedentes penales relevantes que justifiquen la medida más gravosa, y que, en el peor escenario, la pena probable sería de presidio menor en su grado máximo.
Al salir del tribunal, visiblemente afectado y acompañado de su pareja, el imputado reiteró que “no tenía idea de que la estufa estaba en mal estado”.
Pese a no tener culpabilidad y haber actuado por negligencia, el sujeto podría arriesgar penas que van entre los 5 a 10 años de cárcel.
