Atrapa aún más calor que el CO2: Presentan proyecto de ley para reducir emisiones de metano en rellenos sanitarios
En la lucha contra la crisis climática siempre han tomado protagonismo las emisiones de dióxido de carbono (CO2), que es efectivamente el gas de efecto invernadero que más ha calentado el planeta. Ahora, también se está prestando atención al metano, que tiene más capacidad aún de calentamiento.
El gas metano es el segundo gas de efecto invernadero más relevante como causa del calentamiento global. Este gas atrapa cuatro veces más calor que el CO2, pero dura menos tiempo en la atmósfera antes de disiparse, lo que mitiga un poco su alta capacidad de calentamiento.
Se estima que 60% de las emisiones de metano son causadas por actividades humanas, entre las que destaca la ganadería, las fugas en infraestructura de extracción de gas como combustible fósil, y por la descomposición de la basura en rellenos sanitarios.
Las emisiones de gas metano tienen impactos globales, pero también locales. Su exposición genera problemas de salud como dolores de cabeza, mareos y problemas respiratorios por ozono troposférico, además de generar riesgos de explosión en rellenos sanitarios o minas porque desplaza el oxígeno en espacios cerrados.
Metano y rellenos sanitarios
Los senadores Francisco Chahuán, Alfonso de Urresti, Ricardo Lagos Weber y Juan Ignacio Latorre presentaron a tramitación un proyecto de ley para poner normas de control, prevención y reducción de las emisiones de metano en rellenos sanitarios de Chile.
Para lograrlo, se propone que las operadoras de rellenos sanitaros deban entregar un reporte anual de emisiones y un plan de control que fije metas de reducción, las que deberían alcanzarse dentro de seis años. Además se propone crear una certificación anual que acredite el volumen de emisiones y el cumplimiento del plan de control de cada relleno.
Los operadores podrán instalar sistemas de monitoreo de emisiones y de captura y aprovechamiento de biogás. Se propone que los rellenos que sirvan a una población mayor a 100 mil habitantes deban presentar dentro de cinco años proyectos de inversión para capturar y revalorizar las emisiones de metano. No solo se busca no reducir las emisiones sino incentivar la innovación tecnológica, la economía circular y la creación de empleos verdes.
En Chile, gran parte de los rellenos sanitarios están operando casi al borde de su capacidad o gestionados por municipalidades que no tienen recursos suficientes para hacerse cargo de los problemas ambientales que generan. Incendios constantes, presencia de plagas y contaminación son parte de los problemas que se generan constantemente en rellenos sanitarios del país.
Ley de residuos orgánicos
Chile tramita desde 2023 otro proyecto de ley para reducir las emisiones de metano, buscando que llegue menos basura orgánica a los rellenos sanitarios donde se descompone emitiendo metano. En vez, propone incentivar la reutilización y valorización de estos residuos, convirtiéndolos en compost.
El proyecto contempla diversas opciones para la gestión de los residuos orgánicos, que representan cerca de la mitad de la basura que se genera en hogares. Los municipios tendrán la responsabilidad de ofrecer sistemas de recolección puerta a puerta de los restos vegetales, así como la implementación de camiones especializados en el reciclaje de orgánicos.
También se promoverá la entrega de composteras o vermicomposteras para los hogares, junto con el desarrollo de proyectos de compostaje a nivel comunitario o barrial.
Según se destaca desde el MMA, la implementación de esta ley será gradual, avanzando paso a paso en la obligación de separar los residuos orgánicos en su origen. Las primeras medidas estarán orientadas a reciclar los restos de poda y jardín y los residuos provenientes de ferias libres.
Luego se incluirá la fracción orgánica generada por centros comerciales, eventos y estadios. Estas obligaciones se extenderán luego a hoteles, restaurantes y cafeterías, para incluir finalmente los hogares.