Viajar al extranjero con hijos menores: los 3 errores comunes y qué hacer cuándo padre o madre no autoriza salida
Viajar fuera del país con niños, niñas y adolescentes puede convertirse en un problema de último minuto si no se conocen las normas legales para salir de Chile con menores de edad.
Cada año, numerosas familias enfrentan contratiempos en aeropuertos y pasos fronterizos por no contar con una autorización válida, pese a haber organizado con tiempo pasajes, alojamiento y vacaciones.
El principal obstáculo suele ser el desconocimiento de la ley, que da lugar a falsas creencias y a trámites iniciados demasiado tarde.
¿Cuáles son los errores comunes al momento de viajar?
Una de las ideas más extendidas es pensar que el cuidado personal o la patria potestad permiten viajar sin el consentimiento del otro progenitor.
Sin embargo, la normativa es clara. “Eso no es así. Aunque uno tenga el cuidado personal o incluso la patria potestad, la ley exige autorización del padre y de la madre, o una resolución judicial que la reemplace”, explica Natalia Reyes Inostroza, abogada de familia.
Otro error frecuente es creer que el no pago de la pensión de alimentos elimina la necesidad de autorización.
Según la especialista, esta interpretación es incorrecta. “Que un progenitor no pague pensión no permite viajar sin permiso. Lo que cambia es el procedimiento. Si está inscrito en el Registro Nacional de Deudores, el tribunal puede autorizar la salida sin considerar su negativa”.
A ello, se suma el factor tiempo. Muchas familias subestiman la duración de los procesos judiciales y comienzan las gestiones pocas semanas antes del viaje.
“Muchas personas inician el proceso pensando que bastan un par de semanas, sin considerar que los procedimientos judiciales tienen etapas y plazos que no siempre se pueden acelerar. Incluso cuando existe una sentencia favorable, es necesario que esté firme y ejecutoriada para que la salida del país sea posible”, advierte Reyes.
¿Qué pasa si padre o madre no autoriza la salida del menor?
Si ambos padres están de acuerdo con el viaje, el procedimiento es relativamente simple: se debe otorgar una autorización ante notario, la cual será exigida por Policía Internacional al momento de salir del país, junto con la cédula de identidad o pasaporte del menor.
El problema aparece cuando uno de los progenitores se opone, no responde o no es posible ubicarlo.
En esos escenarios, no existe una solución automática. La única alternativa es acudir al Juzgado de Familia correspondiente al domicilio del menor, donde el juez evaluará el caso y decidirá si autoriza o no la salida del país, fijando además un plazo específico para el viaje.
La autorización judicial no funciona como un permiso general. El tribunal analiza las circunstancias particulares y determina si el viaje resulta beneficioso para el niño, niña o adolescente. No se trata de un derecho automático ni permanente, sino de una autorización limitada en el tiempo y vinculada a un viaje concreto.