Director de CONAF: "Las decisiones las tomamos considerando la protección a las vidas, la infraestructura y la naturaleza"
Para nadie es sorpresa que Chile ha debido enfrentar una realidad durísima en lo que respecta a los incendios forestales que se desarrollan especialmente en la temporada de verano, todo esto en medio del cambio climático latente y las temperaturas históricas que incluso superaron los 35° en el transcurso de los últimos días.
La catástrofe de Valparaíso y Viña del Mar del 2 y 3 de febrero de 2024, que dejó 137 muertos y destruyó 14.000 viviendas en lo que se catalogó como uno de los siniestros más grandes del país, marcó un precedente en lo que respecta a su combate y la reacción de las autoridades para prevenirlos.
El desastre, provocado intencionalmente por un brigadista y dos bomberos según la investigación judicial, consumió más de 9.200 hectáreas y desplazó a 40.000 personas en una tragedia que mostró lo vulnerable que pueden ser las zonas urbanas ante quemas de gran magnitud.
Fortalecimiento de la institucionalidad
Sin embargo, los datos arrojan señales esperanzadoras. Y es que la institucionalidad chilena, en un intento por fortalecer la respuesta ante eventos forestales de estas características, aumentó su presupuesto de 70 mil a 160 mil millones de pesos e impulsó la modernización de la Corporación Nacional Forestal (CONAF).
Esto mismo lo comentó el director ejecutivo de la CONAF, Rodrigo Illesca, quien indicó a El Desconcierto que los incendios disminuyeron un 4% en número y un 17% en superficie afectada en comparación con el periodo anterior y que también habló sobre la estrategia del "golpe único" —ataque masivo e inmediato— implementada para apaciguar las llamas rápidamente.
Actualmente hay un siniestro de gran magnitud en Las Condes —que ya consumió más de mil hectáreas entre el 29 de diciembre y el 2 de enero— y en San Pedro de Melipilla, lo que a su vez evidencia que el desafío persiste en plena temporada crítica del año.
La dirección de la corporación de derecho privado además se refirió a la situación ocurrida hace algunas semanas en Torres del Paine, en la que el clima cobró la vida de cinco turistas extranjeros y lo que también aporta al debate sobre la gestión de emergencias y la transición de la CONAF hacia lo público: el nuevo Servicio Nacional Forestal (SERNAFOR).
Balance de temporada y estrategia de combate
-¿Cómo ha sido el balance de lo que va de la temporada 2025-2026 en comparación con el año anterior?
Haciendo un análisis comparativo, para este 2 de enero, el año pasado llevábamos 2.213 incendios y este año llevamos 2.114. Eso corresponde a un 4% menos de incendios respecto a la temporada anterior. En cuanto a la superficie, el año pasado eran 15.135 hectáreas que habían sido afectadas, y este año llevamos 12.503. Eso corresponde a un 17% menos de superficie afectada por los incendios forestales.
Esto se debe principalmente también a la estrategia de trabajo que realizamos, que es la del golpe único. Vamos con todas nuestras capacidades, todos nuestros recursos, apenas se detecta un incendio para lograr un rápido ataque y que sea extinguido lo antes posible. La cantidad de recursos va por lo menos tres brigadas de combate, tres aeronaves, o lo que tengamos disponibles.
¿Por qué? Porque en estos tiempos y en estos días hay altas temperaturas, siempre hay una alta simultaneidad. Entonces, mientras antes logremos extinguir un incendio, antes también podemos tener nuestras capacidades y recursos disponibles para la eventualidad de que salte otro incendio.
-¿Cómo va la situación en la Región Metropolitana en particular?
En la Región Metropolitana estamos mejor que la temporada pasada. El año pasado, a esta altura, llegábamos a 383 incendios y en este minuto llegamos a 295. Eso corresponde a un 23% menos. En cuanto a la superficie, ahí hay diferencias porque llegamos a 4.756 hectáreas versus las 3.600 del año pasado, eso corresponde a un 30% más.
Eso se justifica principalmente en los dos incendios de magnitud que hemos tenido, que son sobre las 200 hectáreas, y que son los más relevantes: el incendio de San Pedro, en la localidad de Quilamuta, y el incendio de Las Condes, que consumió 1.017 hectáreas.
Hay que recordar que estos incendios tienen una velocidad de propagación muy rápida, con una altura de llama también que es considerablemente alta. Las condiciones son extremas. Solo indicar que el incendio de San Pedro, el de Quilamuta, corría a una velocidad de 100 metros por minuto. Eso, más o menos, son 6 kilómetros por hora.
Es un incendio que avanza a gran velocidad, más o menos lo que corre una persona normal cuando sale a trotar. Imagínate si viene y hay gente con problemas de movilidad en las casas. Es por eso que nosotros reforzamos siempre el llamado a la evacuación, que está dado por la alerta SAE, cuando nosotros se la solicitamos a SENAPRED.
Transición institucional y aumento de recursos
-¿Esta mejora en las cifras tiene que ver con el aumento de recursos y con el impulso del SERNAFOR?
En este minuto todavía seguimos siendo CONAF. Falta la promulgación del decreto con fuerza de ley, en el cual ya se hace todo el traspaso para pasar a ser servicio público. Ahora, este aumento de recursos está dado por esta administración.
Durante esta administración del presidente Boric, cuando recibimos el presupuesto, era de más de 70 mil millones de pesos, y en este minuto lo hemos más que doblado. Llegamos, para esta temporada, a 160 mil millones de pesos dispuestos.
El tema de los incendios forestales es un tema de gravedad, y tiene que ser tomado con esa responsabilidad. Por eso se ha aumentado tanto el presupuesto, para la contratación de más brigadistas, para la contratación de más aeronaves, y así poder combatir en forma eficaz y eficiente los incendios forestales.
-¿Cuándo se concretará el traspaso de las áreas protegidas al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas?
Todavía las áreas protegidas no pasan al SBAP. Hay un proceso de transición para que se ponga en marcha este servicio. Todavía se están afinando los tiempos, probablemente va a ser durante este año, a mediados de año.
Las áreas protegidas son áreas de interés público, donde hay infraestructura crítica, porque ahí está nuestra naturaleza. Por lo tanto, siempre va a tener ese mismo enfoque. Nosotros tenemos varias brigadas, bases de brigadas, por ejemplo, acá en la Región Metropolitana, está ROLE 13, que está dentro del Parque Nacional Río Clarillo.
Estas instalaciones vamos a hacer un convenio de comodidad, en el cual vamos a seguir protegiendo estos lugares, y vamos a mantener a nuestras brigadas dentro de las áreas protegidas, porque son fundamentales para el resguardo de la naturaleza y de la biodiversidad que ahí existen.
-¿Cómo procede CONAF con los incendios intencionales?
En Chile, el 99,7% de los incendios forestales son producidos por el hombre o por el ser humano. De esos, el 70%, de acuerdo al registro histórico, son por acciones negligentes: utilizar herramientas que generan chispas, soldar, quemar basura, hacer asados al aire libre, lanzar colillas de cigarro en los caminos. Eso genera incendio y son acciones negligentes.
Para el otro porcentaje, el 30%, y tal como lo afirmó el presidente Boric, son asesinos. Son acciones dolosas, son criminales, por lo tanto, deben pagar con todas las de la ley. Las personas que realizan incendios de forma intencional, las penas son una de las más altas, que llegan a ser hasta 20 años de presidio, y con una multa que supera los 10 millones de pesos.
A partir de la lección de los grandes incendios de 2017, empezamos y establecimos y creamos una unidad de análisis de impacto, en la cual esta unidad identifica el sector donde comenzaron los incendios, cuál fue el motivo o el promotor de estos incendios.
Todos estos antecedentes los entregamos tanto al Laboratorio de Criminalística de Carabineros, que son los especializados y que están dados por ley para la investigación, y también a la Brigada de Medio Ambiente de la Policía de Investigaciones. Ellos, de acuerdo a sus pericias y a todos los trabajos, los ponen a disposición de la Fiscalía, y la Fiscalía es quien finalmente lleva esos procesos.
Nosotros no nos podemos hacer cargo porque no podemos ser juez y parte. Nosotros vamos y controlamos, apagamos y extinguimos los incendios forestales, protegiendo las vidas, la naturaleza y la infraestructura, pero el sistema judicial es el que se hace cargo de estas sanciones y da las penas que corresponden.
Coordinación turística y tragedia de Torres del Paine
-¿Cómo funciona la coordinación con SERNATUR para proteger a turistas en zonas de riesgo?
Toda la gente que compra entradas para ir a alguna área protegida lo tiene que hacer a través de nuestra ticketera. Cuando las personas se registran, ingresan un correo electrónico o también un teléfono de contacto. Por lo tanto, en el caso de que exista un cierre preventivo de un área protegida por probabilidades de ignición, o probabilidades de incendio —que está dado por el botón rojo, que es nuestra herramienta para determinar dónde van a estar los factores más sensibles a un incendio—, se puede cerrar y nosotros damos aviso a SERNATUR, a los operadores turísticos y a toda la gente que tenemos registrada que ha hecho compra de estos tickets.
Si hay un incendio forestal, para nosotros lo principal es cuidar las vidas, tanto de las personas, de los turistas, como de nuestros guardaparques, y así también cuidar la biodiversidad y la naturaleza que está dentro de nuestras áreas protegidas.
Nosotros, como director ejecutivo, prefiero ser categórico diciendo: hay probabilidades de ignición, probabilidades de incendio, y ahí pueden haber pérdidas de vida y no arriesgar la vida de los turistas, en el sentido de que pueda haber un incendio y se pueden ver afectados. Siempre todas estas decisiones las tomamos considerando la protección a las vidas, a la infraestructura y a la naturaleza.
-¿Se está abordando el déficit de guardaparques tras lo ocurrido en Torres del Paine?
Nosotros hicimos la contratación de algunos guardaparques que trabajan en forma temporal para cubrir los turnos. La idea nuestra es reforzar y mejorar las capacidades y también hacer un turno adicional para que puedan trabajar y cubrir todos los espacios que se puedan dar dentro del mismo parque para que siempre exista un guardaparque que esté ahí en los puntos donde puedan estar disponibles.
Proyecciones y desafíos
-¿Qué espera para el próximo periodo?
Más que todo, es fundamental tener brigadas de combate suficientes, tener toda la infraestructura y también la estructura orgánica que nos pueda dar esa robustez. Hay que considerar que CONAF y el ataque a los incendios forestales estamos considerados, para no ser tan arrogantes, dentro de los diez primeros a nivel mundial. Si uno quiere ser arrogante, estamos dentro de los cinco primeros.
Toda nuestra estructura está súper bien reconocida con el trabajo, el profesionalismo y también cómo controlamos estos incendios y el orden que nosotros damos. Tenemos toda una estructura que va desde el minuto que uno llega y enfrenta los incendios hasta cuando ya se apagan.
Porque nosotros no trabajamos solos: están también Bomberos que nos apoyan en los incendios forestales, también está SENAPRED que coordina, también tenemos la estructura de las BRIFES o las brigadas que prestan las Fuerzas Armadas, Carabineros y la PDI.
Si tú ves cómo se desarrollaron los incendios en el hemisferio norte este año, que es como una situación espejo, el año pasado quemaron más de 5 millones de hectáreas en Canadá, hubo incendios terribles en California, la peor temporada de incendios forestales en Madrid y en España.
Ahí nosotros vemos que las condiciones son súper duras las que vienen. Y estos otros países, países desarrollados que tienen toda una infraestructura, toda una tecnología a mano, también sufrieron con esto.
Aquí lo que uno hace es hacer el llamado a la corresponsabilidad. Los incendios, el 99,7% son producto del hombre. Y ahí la corresponsabilidad es que las personas dentro de los hogares, las casas, con simples acciones pueden evitar la propagación de incendios forestales. Y por otro lado, también lo que esperamos con ansias es que para este año o lo antes posible se concrete el Servicio Nacional Forestal, y que también sea promulgada lo antes posible la Ley de Incendios.
Prevención y responsabilidad ciudadana
-¿Qué recomendaciones entrega a la ciudadanía para prevenir incendios?
El mejor incendio es el que no se provoca. Por lo tanto, hacemos un llamado a mantener o realizar acciones de prevención. ¿Y cuáles son estas acciones? No usar herramientas que generen chispas, no quemar basuras, no hacer fuego al aire libre o que estén en zonas cercanas a la vegetación, limpiar las hojas de las canaletas y despejar la vegetación de las casas.
Y si es que se ve un incendio, por favor, llamar inmediatamente al 130, que es nuestro teléfono de emergencia. Recordar siempre que prevenir un incendio forestal es más fácil que combatirlo.