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José Antonio Kast: ¿Qué tan liberal es?
Foto: Agencia Uno

José Antonio Kast: ¿Qué tan liberal es?

Por: Benjamín Escobedo | 12.12.2025
Un mandatario está para liderar y preservar la paz según el contrato social, no para pretender que una nación tenga limitaciones en materia valórica por “argumentos dogmáticos”. Claro, se necesita un avance en materia de industria, seguridad, orden público, vivienda, entre otros tantos puntos a discutir. Sin embargo, también es indispensable avanzar en materia de diálogo en lo que respecta a eutanasia, aborto, adopción homoparental, etc.

Este domingo 14 de diciembre finalmente se definirá quién será el próximo presidente de nuestro país. Para muchos, la figura de José Antonio Kast parece correr como “favorita” en esta carrera, sin embargo, será la ciudadanía a través del voto emitido quién decidirá al próximo mandatario de Chile y el modelo económico que se desea para el territorio nacional, por lo que vale preguntarse: ¿Qué tan liberal es?

En primer lugar, J. Antonio Kast es un candidato conservador, de derecha y representante de un sector adyacente a las ideas liberales, sin embargo, valdría la pena establecer a que sector liberal (en términos políticos) “pertenece”.

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Es abogado y político del Partido Republicano de Chile y según el sitio web de la Biblioteca del Congreso Nacional fue: “Diputado por el Distrito Nº 24, Región Metropolitana, período 2014-2018. Diputado por el Distrito Nº 30, Región Metropolitana, en los períodos 2002-2006, 2006-2010 y 2010-2014. Concejal de la comuna de Buin (1996-2000). Candidato presidencial en las elecciones del 2017, 2021 y en la actual (2025). Nació el 18 de enero de 1966, en Santiago. Hijo de Michael Kast Schindele y Olga Rist Hagspiel. Realizó su enseñanza básica y media en el Colegio Alemán de Santiago.

Posteriormente, ingresó a la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Su tesis de licenciatura se titula: "Los derechos de asociación y reunión, la libertad de prensa y el sufragio en José Victorino Lastarria Santander" (1990). Juró como abogado ante la Corte Suprema el 19 de agosto de 1991. Bajo la influencia de Jaime Guzmán, ingresó formalmente a la Unión Demócrata Independiente (UDI), el año 1996. Es socio del Colegio de Abogados de Chile y adherente del movimiento católico de Schoenstatt en Chile”.

Sin duda, estamos frente a un candidato con una formación académica significativa, con un alcance político e ideológico, sin embargo, continua estando presente la pregunta inicial, ¿A qué sector del liberalismo político “pertenece”? ¿Qué tan liberal es?

Según el sitio web oficial www.kast.cl declara que las propuestas del candidato se agrupan bajo las siguientes dimensiones: (1) orden, (2) progreso económico y (3) libertad. Por consecuencia, valdría la pena explicar en términos teóricos conceptuales aquellas pretensiones políticas.

De esta forma, sus ideas, fundamentos ideológicos y objetivos esbozados son propios de una concepción conservadora, de derecha y políticamente liberal, no obstante, de un liberalismo en materia económica agudo y acelerado, pero en términos valóricos alejado de las “libertades individuales”. En otras palabras, parece ser un liberalismo político a favor del mercado pero distante de la libertad de conciencia en términos morales y éticos. Es probable que la dimensión “religiosa” alberge una carga importante en las ideas públicas del candidato.

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Tal vez, estamos frente a un candidato con un liberalismo “pobre, vertical y desventurado”, muy distante de un país completamente desarrollado, moderno y racional. Se necesita un gobierno con ideas horizontales.

El liberalismo es una ideología política, teórica y conceptual que versa sobre la base de una filosofía política que tiene una lectura del ser humano y sus libertades, a su vez, de cómo funciona el mercado, la sociedad civil, la moral ciudadana, el trabajo, entre otros tantos elementos. Un país se gobierna con ideas, ideas y más ideas, no con aprensiones “morales”.

Un mandatario está para liderar y preservar la paz según el contrato social, no para pretender que una nación tenga limitaciones en materia valórica por “argumentos dogmáticos”. Claro, se necesita un avance en materia de industria, seguridad, orden público, vivienda, entre otros tantos puntos a discutir. Sin embargo, también es indispensable avanzar en materia de diálogo en lo que respecta a eutanasia, aborto, adopción homoparental, etc., de lo contrario, solo tenemos un liberalismo amante de lo mercantil y económico y distante de la reflexión y deliberación parlamentaria en políticas públicas que fomenten una horizontalidad sobre temas valóricos a nivel nacional.

Por último, sería interesante responder algunas preguntas a modo de reflexión social e interpelación in situ. Por ejemplo: ¿Es José Antonio Kast un candidato amante de la libertad en todos sus sentidos, o bien, de una libertad condicionada? ¿Tiene límites el liberalismo político que abraza dicho candidato? ¿Los chilenos desean tener libertad en materia valórica y económica, o bien, solo anhelan una de ellas? ¿Qué tan liberal es José Antonio Kast? ¿Inciden las aprensiones religiosas en un cierto tipo de liberalismo político esbozado?

Estas y otras preguntas enmarcan un modelo de sociedad, familia y mercado, sin embargo, será la ciudadanía mediante el voto en las urnas quien decida al próximo presidente o presidenta de nuestro país.

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