
Cuando los que sanan son heridos: La realidad de Médicos Sin Fronteras en Gaza al ver sus casas bombardeadas
En medio de la intensificación de las operaciones militares en Ciudad de Gaza, Médicos Sin Fronteras (MSF) volvió a denunciar las consecuencias humanitarias “catastróficas” que está dejando la ofensiva israelí.
Uno de los testimonios más desgarradores es el de Sabreen Almaseri, una fisioterapeuta que trabaja desde 2018 con la organización y que, el 19 de agosto, perdió su casa tras un bombardeo, siendo obligada a desplazarse por undécima vez desde que comenzó la guerra.
“Vuelve rápido. Han avisado a toda la zona. Van a bombardearla”, le advirtió su marido por teléfono cuando ella regresaba del trabajo.
Solo tuvieron minutos para huir junto a sus hijas antes de que una explosión destruyera su vivienda en el barrio de Saftawi. “La explosión no solo sacudió el suelo, sino que destrozó nuestros corazones. Nuestra casa, con todos nuestros recuerdos, había desaparecido”, escribió en su relato.
Almaseri es una de las miles de personas que han debido abandonar sus hogares múltiples veces desde el estallido del conflicto, el cual ha dejado el 86% de la Franja de Gaza bajo órdenes de evacuación o convertida en zonas militarizadas.
Según MSF, las zonas aún habitables están sobrepobladas, sin agua, alimentos ni atención médica suficiente, mientras que los hospitales del sur se encuentran colapsados.
El relato de Sabreen se remonta a octubre de 2023, cuando por primera vez tuvo que escapar del norte de Gaza con su familia, bajo bombardeos que rodeaban su hogar. “Formamos un círculo, abrazándonos, antes de encontrarnos en la calle, llorando, desplazados de nuevo”, recuerda.
Desde entonces, su vida ha transcurrido entre campamentos improvisados, bombardeos sucesivos y la reconstrucción parcial de su hogar.
Durante un alto al fuego a comienzos de 2025, pudo regresar temporalmente a su casa, aunque dañada, para repararla con láminas plásticas y puertas improvisadas. Pero aquella paz fue efímera.
“Nuestra alegría duró poco, ya que la tregua terminó y los bombardeos volvieron con mayor intensidad”, escribió.
Pese a las difíciles condiciones, intentaron volver hace solo dos semanas. Hoy, están nuevamente en una carpa, sin casa y sin saber si podrán regresar.
“Es la undécima vez que huimos desde que comenzó esta guerra. Pero esta vez es la más dura, porque sé que nunca volveré a mi casa”.
La crisis del personal médico en Gaza
En entrevista para El Desconcierto, Nancy Guerrero Castillo, directora general de Médicos sin Fronteras (MSF) para América Latina, sostuvo que "estamos ante una situación de escasez de suministros porque estamos teniendo restricción de acceso de suministros básicos".
Son más de 1.400 personas que forman parte de MSF en Gaza: 1.200 locales y más de 120 provenientes del extranjero.
Personal médico que se ve enfrentado a la falta de gasas, guantes o analgésicos, mientras que más de la mitad de los recintos de salud operan de forma parcial, todo bajo órdenes de evacuación, según reveló Guerrero.
Lamentablemente, MSF ha perdido a 11 de sus miembros tras los bombardeos del ejército israelí quienes se suman a los cerca de 1.400 profesionales de la salud que han sido asesinados en Gaza.