Un violento accidente de tránsito ocurrido en la llamada “Subida del Pescador” de Talcahuano en agosto de 2021 dejó a un conductor atrapado al interior de su automóvil luego de ser impactado de frente por un bus de la empresa Vía Láctea.
Condenan a empresa y dueños de bus a pagar $32 millones por accidente con un herido grave y pérdida total de auto
Según se puede apreciar en el fallo judicial, el bus, que descendía sin control y en sentido contrario, era conducido a exceso de velocidad y con fallas en la maniobra de frenado.
Como resultado del choque, el afectado fue rescatado por personal del SAMU y Bomberos y trasladado al Hospital Las Higueras de Talcahuano con lesiones graves, entre ellas una fractura costal, cervicalgia y un cuadro ansioso-depresivo, lo que lo mantuvo con licencia médica durante 51 días.
El vehículo, propiedad de su madre, fue declarado pérdida total. Ambos demandaron por responsabilidad extracontractual a la empresa de locomoción colectiva, a la propietaria del bus y al empleador del conductor fallecido que manejaba la máquina al momento del accidente.
El Primer Juzgado Civil de Concepción, en sentencia dictada por el juez Denis Oyarce Orrego, acogió la demanda y estableció que los demandados son solidariamente responsables de los daños causados.
El tribunal concluyó que el conductor del bus infringió normas fundamentales de tránsito, y que ni la empresa ni los demás responsables lograron probar elementos que los eximieran de responsabilidad.
“(…) Aparece como normal y evidente que quien sufre un accidente de las características del ocurrido (…) sufra, además de un daño físico, un sufrimiento psíquico, dolor o aflicción, debido a sus dolencias, además de una conmoción emocional por el trauma que aquello significa”, expresó el tribunal en el fallo.
Por todo lo anterior, se condenó a los demandados a pagar solidariamente $30.000.000 por daño moral al conductor del automóvil y $2.355.105 a su madre por el daño emergente correspondiente al valor fiscal del vehículo siniestrado.
Las sumas deberán pagarse con reajustes e intereses desde que la sentencia quede ejecutoriada.