El Tribunal Supremo francés anuló este miércoles 26 de febrero, la condena dictada en Apelación, a 28 años de cárcel, contra Nicolás Zepeda por el asesinato, en el año 2016, de su exnovia, la japonesa Narumi Kurosaki, cuyo cuerpo no ha aparecido todavía.
Presentaciones informáticas, sustento de su defensa
En concreto, la demanda de los abogados de Zepeda estaba sustentada en las presentaciones informáticas que hizo uno de los investigadores, a quien también acusaban de haber llevado a cabo nuevas pesquisas tras el cierre de la fase de instrucción.
Por todo ello, el Supremo ordena que se repita el juicio, lo que llevará al chileno a sentarse por tercera vez en el banquillo de los acusados, en una fecha todavía no establecida.
Para su familia y sus abogados, será una nueva oportunidad de demostrar su inocencia, algo que este chileno de 33 años siempre ha sostenido.
Historial del caso
Zepeda fue condenado por el asesinato de Kurosaki, que desapareció cuando tenía 21 años en la noche del 4 al 5 de diciembre de 2016, justo después de haber mantenido un encuentro con el chileno en su habitación de la residencia de estudiantes de Besançon (este), donde ella había acudido en un intercambio universitario.
El cuerpo de la joven nunca fue encontrado, pero tanto en primera instancia como en Apelación, la acusación presentó indicios que apuntaban a la autoría del crimen por parte de Zepeda.
Los testimonios de varios estudiantes que apuntaban a una pelea entre ambos, la adquisición de un bidón de cinco litros de combustible y fósforos por parte del chileno antes de la desaparición de la chica, o el hecho de que él usara las redes sociales de ella tras la misma, fueron algunos de ellos.
Ambos habían mantenido un noviazgo cuando el chileno efectuó parte de sus estudios en Japón.
En 2016 ella se trasladó a Francia, donde tenía un nuevo novio, y él se trasladó a ese país desde Chile para tratar de reconquistarla, según su propio testimonio en los procesos previos.
Tras los hechos, Zepeda volvió a su país, desde el que fue extraditado en julio de 2020 tras comprobar la Corte Suprema de Chile que existían "antecedentes con fundamento serio, cierto y grave" para acusarle.