El Coliseo y la plaza de San Pedro del Vaticano, dos de los lugares más emblemáticos de Roma y por los que pasan cada día decenas de miles de turistas, han superado los 50 grados en sus superficies en tiempo real, cuando la capital se encuentra este viernes en alerta roja por la ola de calor que azota el país.
Turistas en Roma se asan de calor: 50º se registran en el Coliseo y la plaza de San Pedro
Con una cámara térmica de infrarrojos que registra la temperatura en tiempo real, la ONG Greenpeace estudió las superficies de dos de los puntos más turísticos de la capital italiana que cada día visitan más de 25.000 personas.
Canalizar
Ecoansiedad y salud mental: transformando el miedo crónico al colapso ambiental participando en organizaciones
Restauración
La gran muralla verde de África para combatir crisis climática: así es la revolucionaria iniciativa ecológica
De escuela a albergue: cuando la primera respuesta sigue siendo una solución parche
Roma registró un aumento de temperatura de 7,3°C respecto a los valores que se habrían medido en un mundo sin crisis climática y otras ciudades como Perugia, Palermo y Trento experimentaron aumentos de 5,7 ºC, 7,3 ºC Y 4,7º C respectivamente, según Greenpeace.
"La temperatura del planeta sigue aumentando y la comunidad científica advierte de que las olas de calor son cada vez más probables e intensas debido a la crisis climática, agravada por la irresponsabilidad de las grandes petroleras", añadió la ONG. EFE
Temas
Últimas noticias
Judicial
Deudora del CAE recurrió a tribunales para frenar embargo de TGR: Corte acogió recurso y anuló procedimiento
Por Horacio Gutiérrez Areyte
Terremoto de 1906: crónica de un Valparaíso de hace 120 años
Por Francisco Bravo Sagua
Vecinos de Zapallar se organizan para salvar el bosque más amenazado de Chile
Por Marta Apablaza Riquelme
Opinión
Dos decretos que podrían mejorar la salud y el aire que respiramos: un llamado al Ministerio del Medio Ambiente
Reportaje
Aguas residuales en Chile: la industria que devuelve agua limpia a los ecosistemas y transforma contaminación en recursos
Por Pablo Oyarzún