Una mujer de 72 años, sufrió un accidente el 27 de noviembre de 2013. Mientras regaba el pasto fuera de su casa en la calle Celerino Pereira de Ñuñoa, tropezó con una cámara abierta y sin tapa, instalada por la empresa Aguas Andinas S.A., y que no había sido señalizada adecuadamente por la Municipalidad de Ñuñoa.
Mujer de 72 años cayó en cámara sin tapa: Aguas Andinas y Ñuñoa deberán pagarle $77 millones
El agua de riego ocultó la trampa, impidiendo que María Eugenia pudiera verla. La caída resultante le provocó una fractura severa en la cadera derecha, dejándola postrada de por vida.
Antes del accidente, la mujer de 72 años era una persona completamente independiente y activa.
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Sin embargo, la fractura de cadera la llevó a someterse a múltiples operaciones que, lamentablemente, no tuvieron éxito.
Su cuerpo rechazó una prótesis de cadera y sufrió varias complicaciones que culminaron en múltiples luxaciones y nuevas operaciones, sin lograr una recuperación funcional.
Este largo proceso médico no solo le causó un dolor físico considerable, sino que también la sumió en una profunda depresión, alterando drásticamente su calidad de vida y afectando emocionalmente a su familia.
Después de un extenso litigio, la Corte de Apelaciones de Santiago ha dictaminado que tanto el Municipio de Ñuñoa como Aguas Andinas S.A. son responsables de las condiciones peligrosas que llevaron al accidente.
La corte ordenó a estas entidades pagar una indemnización conjunta de $77.000.000 a esta mujer por los daños sufridos.