Junio, julio y agosto del 2023 han sido los meses más calurosos que ha vivido el planeta Tierra desde que se tienen registros, e incluso desde hace 120 mil años, según científicos del Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea.
Los registros diarios, que comenzaron en 1940 son claros en demostrar el récord de temperatura.
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Temperaturas récord. Foto: Climate Reanalyzer[/caption]
Pero análisis climatológicos que se hacen analizando las burbujas de aire contenidas en los glaciares o los sedimentos en lechos marinos, muestran que hace cientos de miles de años que el clima no se comportaba de esta forma.
“El colapso climático ha comenzado”, lamentó al conocer el registro el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. La autoridad ya había vaticinado en un discurso en julio el fin de la era del calentamiento global y el inicio de la “era de la ebullición global”.
Aunque el lenguaje utilizado por Guterres ha generado debate en el mundo científico, expertos explican que se trata de una metáfora para expresar que “el planeta se ha calentado a un nivel lo suficientemente importante para generar una explosión de eventos extremos con impactos que no habíamos visto antes”, comenta Laura Ramajo, investigadora del centro CR2.
Hielo y océano
Este año, cuando el cambio climático se suma a tendencias de menor plazo como el fenómeno de El Niño, ha visto caer varios récord de temperatura que también se pueden experimentar en los océanos y en el hielo de la Antártida.
Desde que comenzó el año, la comunidad científica miró con preocupación la temperatura del océano, que este año superó el récord de 2016 de la mayor temperatura promedio registrada, lo que puede tener efectos cascada ya que los océanos son vitales reguladores del clima.
Similar preocupación generaron las mediciones de hielo de la Antártida, que también están en su nivel más bajo desde que comenzó el registro en 1979.
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Hielo en la Antártida. Foto: Climate Reanalyzer[/caption]