Enmendar el rumbo
A eso llaman los dirigentes empresariales, que en su columna sostienen que “observamos con profunda preocupación cómo se está incubando una estocada a las pensiones de las trabajadoras y trabajadores chilenos, y de paso, a un pilar de la institucionalidad de larga data, como es el que consagra la iniciativa exclusiva en materias previsionales y de gasto por parte del Presidente de la República”.
En esa línea, los firmantes sostienen que la iniciativa "golpea el ahorro nacional y el valor de los activos donde está invertido el fondo de pensiones”, y de paso “le endosa al Estado una nueva deuda”.
"La política, por un lado, y la técnica y el marco institucional, por el otro, están en un proceso de preocupante desconexión. Y esto les ha impedido a muchos reconocer que hay otras propuestas muy superiores para ayudar a las familias de clase media con créditos blandos y subsidios, como las que se propuso algo tardíamente”, agregan en ese sentido, deslizando una crítica a la tardanza de las medidas adoptadas por el Ejecutivo.
En tanto, aludiendo directamente al Congreso, los líderes empresariales señalan que “aún hay tiempo para considerar los argumentos técnicos e institucionales que hacen tan inconveniente lo aprobado en general el miércoles pasado. La Cámara de Diputados en su votación en particular, y luego el Senado, tienen la oportunidad de enmendar este rumbo, de manera de no propinarle un golpe, probablemente irreversible, al sistema de protección social y a la estabilidad fiscal de largo plazo de nuestro país”.
Finalmente, en una defensa de la "institucionalidad" más amplía, que incluye al sistema de AFP pero que probablemente también alude a los cambios constitucionales que han sido discutidos en el último tiempo, los empresarios llamaron a no poner en riesgo "la estabilidad democrática, social y económica del país". "Lamentablemente, la idea del retiro de fondos no es algo aislado en el último tiempo. Han surgido otras iniciativas que también atentan contra la institucionalidad, pasando a llevar nuestra propia Constitución y las reglas del juego que como país nos hemos dado. Ello no solo no ayudará a la ciudadanía a salir de esta crisis, sino que además pone en riesgo la estabilidad democrática, social y económica del país”, señalaron.
“Nuestra sociedad no se merece que este sea el comienzo del fin, ni que los errores de unos pocos dañen seriamente las posibilidades de progreso de las familias chilenas. La sociedad entera se merece y reclama una mejor política. Aún es tiempo de rectificar el camino antes de que sea tarde (…) Todos debemos esforzarnos más por privilegiar el bien común, por dejar de lado los atajos populistas y las ventajas de corto plazo”, finaliza el texto.