Durante la mañana de este lunes, miles de usuarios de las empresas Talagante y Bupesa vieron severamente complicados sus viajes hacia Santiago, luego de que los propios choferes de estos buses interurbanos se negaran a trabajar.
Se trata de una manifestación que pretende resguardar la salud de los mismos trabajadores del transporte ante el avance del COVID-19 y la falta de medidas de seguridad efectivas para sí mismos, y por consiguiente, sus familias y cercanos.
Con este paro, una población aproximada de 200 mil personas pertenecientes a la Provincia de Talagante sufrieron problemas en sus viajes hoy.
Según los propios usuarios han reportado, aún se mantienen activos los buses de la empresa Islaval, aunque de manera parcial.