En los últimos meses, las redes sociales popularizaron -aún más- la expresión “Anda a laar”, utilizada para finalizar abruptamente una conversación con otra persona.
La dura y triste vida de vulnerabilidad social detrás del joven de "anda a laar"
La frase, propia del argot carcelario, el coa, tiene su origen en el rol que desempeñan las jerarquías que se establecen dentro de las cárceles, entre los internos. Los “perkins” o los “mandados” son los encargados de lavar la ropa y otros utensilios de presos más veteranos o con mayor liderazgo y validación de sus pares.
Pero ¿quién popularizó esta frase instalándola como otra expresión del lenguaje coloquial de masas?
Programa Mujeres Rurales: gobierno anticipan su fin en 2029 y campesinas temen pérdida de apoyo fiscal
Adulto mayor de 98 años logró en juicio que municipio actúe por árbol que afecta su hogar: Amenazaba los cimientos
Usaron un mandato notarial falso para retirar $34 millones de su cuenta: Banco deberá pagarle $37 millones
Según publica La Cuarta, el responsable fue Joel Cáceres Yáñez, un joven preso en la cárcel de Puente Alto.
Cáceres tuvo una infancia difícil. Criado solo por su madre, tras el abandono del padre, pasó por varios establecimientos escolares. "No ayudaban a los niños con problemas", explica su madre, Mónica Yáñez. Tras abandonar los estudios, se acercó al mundo de las drogas.
En el 2009, se hizo famoso por aparecer en el programa “En la Mira”, de Chilevisión, donde pronunció la conocida frase, y al poco tiempo fue detenido por cometer un delito menor. La Justicia lo condenó a 10 años y un día, pero en 2016 quedó en libertad condicional tras la aprobación de la Agenda Corta Anti Delincuencia, luego que se modificara el decreto de ley 321. “Por conducta intachable, haber cumplido la mitad de su condena, haber aprendido un oficio y haber asistido con regularidad a las escuelas y conferencias educativas del penal, recibió el beneficio”, explicó su abogada Cler Leiva al medio.
Sin embargo, la libertad duró poco. Reincidió en un delito menor e ingresó de nuevo a prisión, a la espera de la audiencia prevista para el 1 de junio, que dirimirá si se amplía la investigación en su contra.