Prevenir enfermedades crónicas o cardiovasculares es uno de los beneficios de la alimentación basada en plantas —o plant based— que, según diversos estudios, mejoran no solo la salud físico, sino que se asocia a una mayor expectativa de vida y bienestar emocional.
En ese contexto, la Dra. Alejandra Parra Cárcamo, médica cirujana y especialista en alimentación basada en plantas, explica qué tipo de enfermedades se podrían prevenir siguiendo este tipo de dieta.
¿Qué beneficios para la salud se asocian con una dieta basada en plantas?
Por ejemplo, contribuye a mejorar la salud cardiovascular al mejorar los perfiles de lípidos, disminuyendo el colesterol LDL —también llamado colesterol malo— y por ende, controlando la presión arterial.
En ese sentido, la probabilidad de sufrir infartos, accidentes cardiovasculares, hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, entre otras, se reducen.
A su vez, la alimentación basada en plantas puede reducir o detener la aterosclerosis (enfermedad de las arterias coronarias), debido a que se reduce el estrés oxidativo y los niveles de TMAO (óxido de trimetilamina), compuesto proinflamatorio producido durante la ingesta de carne, lácteos y huevo.
Por otro lado, este tipo de alimentación se asocia con "el control glucémico, reducir los niveles de HbA1c y aumentar la sensibilidad a la insulina”. En algunos casos, pacientes han logrado suspender sus medicamentos para la diabetes o incluso alcanzar la remisión total.
Otro beneficio influye en la aparición de afecciones crónicas. De hecho, "en personas con enfermedad renal crónica, una dieta basada en plantas disminuye la carga renal, retrasa la progresión de la enfermedad y ayuda a controlar la acidosis metabólica gracias a una menor carga ácida en comparación con las dietas altas en proteína animal”.
Finalmente, desde una dimensión social, la alimentación basada en plantas se asocia a una mayor esperanza de vida y bienestar emocional, mientras sean bien planificadas.