Milei domina el Congreso pero pierde por goleada en la agenda y la imagen pública. Los últimos días fueron percibidos por el presidente como de “dulce y agraz” por haber logrado que la Cámara de Diputados aprobara la resistida modificación de la ley de Glaciares, que redefine los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciales y flexibiliza las condiciones para desarrollar proyectos mineros y la explotación de recursos. Sin embargo, el triunfo en la Cámara no logró correr de la agenda mediática la catarata de escándalos de corrupción que envuelven al Ejecutivo ni revertir la imagen en picada que golpea al libertario.
Tras aprobación de modificación de la polémica Ley de Glaciares sectores ambientalistas abrieron flanco judicial
Desde Buenos Aires, Efraín Estévez reportea cómo Milei logró modificar la Ley de Glaciares pero no pudo frenar el escándalo que hunde su imagen.
Durante la votación, en la que el oficialismo finalmente logró que la norma lograra 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones, u n imponente blindaje policial buscó neutralizar las marchas de protesta que se desarrollaron en las inmediaciones de la Plaza del Congreso.
Se trató de un proceso que nuevamente dio cuenta de la fortaleza legislativa que aún puede mostrar Milei, aunque fue calificado por las organizaciones sociales y defensoras del medioambiente de “viciado y a espaldas a la sociedad”, al ignorar la opinión de ciudadana sobre la protección del agua y privilegió los intereses mineros.
Estos colectivos y parte de la dirigencia opositora advirtieron que la decisión de los legisladores, lejos de cerrar la discusión, abre un nuevo flanco del conflicto: el judicial.
“Hoy la respuesta queda en manos de todas las personas: la ciudadanía será la protagonista de la lucha por recuperar la ley. Si no quisieron escuchar en el Congreso, van a escuchar en la Justicia”, advirtieron la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA) y Greenpeace que convocaron en redes a sumarse a “la demanda colectiva más grande de la historia”.
Al momento de la elaboración de esta nota, apenas 18 horas después de la convocatoria, ya había sumado casi 700 mil adhesiones.
De modo paralelo y apenas unas horas después de la votación, el gobernador de la provincia de La Pampa, Sergio Ziliotto, había dado un paso en dirección similar al presentar una acción judicial para frenar la reforma. La demanda, radicada en la Justicia Federal de Santa Rosa, la capital provincial, solicita suspender de manera inmediata la aplicación de la ley en todo el país.
El mandatario pampeano impulsó la iniciativa con el acompañamiento de la Universidad Nacional de La Pampa, la Asamblea por los Ríos Pampeanos y la Fundación Chadileuvú (Fuchad), que buscan junto a Ziliotto declarar la inconstitucionalidad y nulidad absoluta de la reforma.
Los demandantes argumentan que los cambios introducidos en la ley implican un retroceso en materia ambiental, al flexibilizar la protección de los glaciares y permitir actividades productivas en zonas que hasta ahora estaban resguardadas, por lo que la norma podría vulnerar derechos constitucionales como el acceso al agua y a un ambiente sano, que se encuentran consagrados en el artículo 41 de la Carta Magna.
¿Qué cambia con la Ley de Glaciares?
La ley de glaciares sancionada en 2010 confería una protección total sobre el ambiente glaciar y periglacial al que consideraba “reserva estratégica de recursos hídricos y proveedor de agua para las cuencas hidrográficas”. El Instituto de Nivología y Glaciología (Ianigla) inventarió cerca de 17.000 cuerpos de hielo a lo largo de la Cordillera de los Andes y las islas del Atlántico Sur.
La modificación sancionada esta semana establece que esa protección regirá “hasta tanto” las provincias que contienen glaciares comprueben, mediante estudios técnicos más profundos, qué áreas cumplen con esa función hídrica y cuáles no. Así, las zonas que se compruebe que no constituyen reservas de agua se podrán eliminar del inventario del Ianigla para habilitar allí proyectos productivos que hasta hasta ahora estaban prohibidos.
Corrupción: El eterno retorno
El esperada victoria legislativa se produjo en momentos en que los libertarios trasandinos se encuentran en un momento muy complicado. Hace ya varias semanas que la corrupción se dispara como tema de preocupación central, mucho más desde que el Jefe de Gabinete Manuel Adorni empezó a acumular escándalos sobre los que no pudo entregar hasta ahora una respuesta consistente.
Los viajes en avión privado del funcionario, algunos con su familia, las presuntas vacaciones en lugares paradisíacos, un departamento de 200 metros cuadrados en un coqueto barrio capitalino y una casa de fin de semana adquirida hace un año, además de millonarios gastos en tarjetas de crédito desde que ingresó a la política, son sólo algunos de los temas que dominan por goleada la agenda mediática y las redes en el país vecino.
Fracasaron varios intentos de correr la centralidad del tema que a todas luces empezaba a dañar el vínculo entre Milei y sus adherentes. Ni siquiera un fallo a favor de Argentina dictado por la Corte de Apelaciones de Nueva York que liberó al país de pagar 16.000 millones de dólares a un fondo buitre en el marco de una demanda por la expropiación de la empresa petrolera YPF en 2012, pudo barrer con “el tema Adorni” que —cual mamuschka— cada día muestra un nuevo problema en su interior.
La prensa y algunos especialistas cruzan hipótesis sobre las razones del cerrojo que las autoridades intentan imponer al tema, así como sobre el apoyo irrestricto —incluso creciente— que Milei le brinda a su Jefe de Gabinete, a pesar del indiscutible daño que el tema produce en términos de imagen pública, mucho más por las características del personaje en cuestión, que se auto erigió como una suerte de caudillo contra la corrupción, un emblema de transparencia que enfrentaba a “la casta”.
Lo cierto es que el caso hace trizas el pacto tácito de Milei con la sociedad, encima en un momento bisagra del plan económico, y pone sobre la mesa una gran paradoja al subvertir la lógica del fusible, ya que ahora es el Gobierno el que blinda al vocero y no al revés.
Algunos medios sugieren en términos futboleros que el tema Adorni se está “llevando la marca” para evitar que afloren otros aún más cáusticos como el escándalo de la criptomoneda $LIBRA o el resonante caso de las coimas en la agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que por estos días afloraron en la justicia porteña y prometen varias novedades que encienden las alarmas en Casa Rosada.
Imagen en caída libre
El caso Adorni se transformó no obstante, según los encuestadores, en un lastre para Milei. El prestigioso instituto demoscópico Zuban –Córdoba sostiene en un informe publicado esta semana que el 65% —dos de cada tres encuestados— desaprueba la gestión del libertario, mientras que sólo el 33% la aprueba, lo que configura vista la secuencia histórica el peor momento del presidente.
El 55% de los ciudadanos sostiene que su situación económica personal empeoró en los últimos 12 meses y la preocupación que sobresale de los consultados es que no logra llegar a fin de mes y que acumula deudas. Asimismo, una abrumadora mayoría no tiene expectativas sobre el futuro porque considera que el país va en un rumbo incorrecto.
Adorni, ya casi transformado en un meme, sigue dominando la discusión pública hasta el punto de que durante el áspero debate por la Ley de Glaciares el diputado nacional de Unión por la Patria Juan Grabois dijo que los fundamentos para cambiar la norma existente son “más truchos que las hipotecas de Adorni”.
Por otra parte, una encuestadora que trabaja con el Gobierno marcó un desplome de la imagen positiva de Milei al 24%, su peor registro como político. El estudio citado por el portal La Política Online asegura que el escándalo de Adorni hizo perder 6 puntos al presidente durante el último mes y sostiene que el establishment ya empieza a apostar por la ex Ministra de Seguridad y actual senadora Patricia Bullrich como sustituto.
La encuesta, que el medio no identifica por un acuerdo con la consultora, agrega que los números causaron enorme preocupación entre los libertarios porque representa una caída de 20 puntos desde las elecciones legislativas de octubre. Los funcionarios sugieren a Milei que eche Adorni pues de lo contrario corre el riesgo sostener sólo el núcleo duro de adherentes, una tendencia que ya parece mostrar los dientes.