Bajo el método de “bala de plata”, el presidente Kast designó a Tomás Saratscheff Bosch como nuevo director nacional del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). El jefe del servicio —tal como lo obliga la ley— declaró su patrimonio y participación societaria; no obstante, omitió informar sus redes familiares, pese a que mantiene sociedades junto a su madre y hermanos.
Director del SBAP omitió declarar red familiar ligada a empresa proveedora de megaproyectos mineros y energéticos
El director del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas no declaró su red familiar pese a que la ley lo obliga. Su madre controla BBosch, proveedora de grandes proyectos.
La omisión adquiere relevancia debido a que su madre controla BBosch S.A., empresa que proporciona maquinaria e infraestructura a grandes proyectos mineros, energéticos y forestales, sectores respecto de los cuales el SBAP puede emitir pronunciamientos técnicos en el marco del Sistema de Evaluación Ambiental (SEA).
El mecanismo de “bala de plata” es una forma de designación que permite al Ejecutivo prescindir del concurso realizado mediante Alta Dirección Pública (ADP). Por esta razón, el arribo de Saratscheff —biólogo e ingeniero agrónomo de profesión— se concretó directamente por decisión del presidente Kast.
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La tarea del SBAP no es menor. El servicio es el organismo encargado de cuidar, administrar y gestionar áreas protegidas; velar y fiscalizar el cumplimiento de los planes de recuperación, conservación y gestión de especies; y pronunciarse sobre los impactos de actividades sobre la biodiversidad en el marco del SEA.
Aunque en su Declaración de Intereses y Patrimonio (DIP) Saratscheff declaró sus propiedades y participaciones societarias, no registró antecedentes sobre sus familiares, pese a que comparte sociedades con parte de su núcleo familiar.
La DIP tiene por objeto transparentar vínculos patrimoniales y familiares de las autoridades públicas para prevenir y detectar eventuales conflictos de interés. La Ley N° 20.880 exige informar la identidad de padres, hermanos, cónyuge e hijos, antecedentes que no aparecen consignados en la declaración revisada por este medio.
El negocio familiar de Tomás Saratcheff
El director nacional del SBAP declaró ser socio del 1% de la empresa Asesoría e Inversiones ISA Limitada —con término de giro en 2022— y dueño del 33% de Inversiones Charly SpA, firma cuyas acciones se distribuyen entre sus hermanos y su madre, María Luisa Bosch Ostalé.
Inversiones Charly SpA, dedicada a actividades de consultoría desde 2013, absorbió a principios de mayo otra de las empresas ligadas a la familia: Inversiones Lagunillas S.A. De esta manera, el capital de la primera ascendió a $1.000 millones.
La empresa absorbida era socia de la matriz del negocio familiar del director nacional del SBAP: BBosch S.A., o Inmobiliaria BBosch S.A., cuyos propietarios son María Luisa Bosch Ostalé y los hermanos de su madre.
La firma, con más de 65 años de trayectoria, se dedica a proporcionar maquinaria e infraestructura a proyectos asociados a la minería, energía y sector forestal, entre otros. En ese sentido, y considerando el rol del SBAP, cobra relevancia que el director nacional del servicio haya omitido declarar sus redes familiares.
La inclusión de la red familiar en la DIP permite identificar vínculos que podrían pasar inadvertidos si solo se revisan las participaciones societarias declaradas por una autoridad. En este caso, la relación entre Saratscheff y BBosch solo es posible de reconstruir al revisar registros societarios y la composición de las empresas vinculadas a su núcleo familiar.
¿Por qué importa la omisión del director del SBAP?
Un experto en materia medioambiental señala a este medio que “el SBAP tiene un rol importante en la evaluación de proyectos que tienen efectos sobre la biodiversidad, siendo el organismo sectorial que debe emitir pronunciamiento sobre dichos proyectos. Esto es especialmente sensible en caso de que pueda existir afectación de áreas y especies protegidas”.
Asimismo, Juan José Lyon, director ejecutivo de América Transparente, explica que la DIP de Saratscheff “es una declaración incompleta y un ejemplo de lo que en América Transparente llamamos ‘transparencia de papel’. La Ley 20.880 obliga a las autoridades a declarar su red familiar (padres, hermanos, cónyuge e hijos)”.
En la misma línea, Lyon sostiene que “si el director declara una sociedad familiar, pero omite identificar a su madre y hermanos en la sección correspondiente de la DIP, está mutilando la información a propósito. Lo que hace es entregarle al Estado un documento ciego, bloqueando la trazabilidad para que la ciudadanía y la prensa no puedan cruzar los datos y detectar dónde están los verdaderos intereses económicos de su entorno”.
“Creo que esto podría constituir un conflicto de interés, ya que el SBAP tiene el poder de paralizar, modificar o aprobar permisos ambientales de grandes proyectos forestales, mineros y energéticos. Si la empresa de su familia directa (su madre) es una de las principales proveedoras de maquinaria e infraestructura para esos mismos megaproyectos, el éxito económico de su familia depende de que el servicio que él dirige apruebe esas obras”, concluye el director ejecutivo de América Transparente.
Desde el SBAP comentaron a este medio que, previa a su llegada al servicio, tanto el ministerio como el Servicio Civil aplicaron un exhaustivo cuestionario evaluando la idoneidad del director para el cargo.
Asimismo, añadieron que Saratscheff no ha dirigido ni tiene vínculo con la empresa pero que, en el eventual caso de que un proyecto discutido pueda terminar beneficiando a dicha empresa, se inhabilitaría de la situación.
BBosch y los megaproyectos
La empresa ha participado en obras asociadas a compañías cuyos proyectos deben someterse a evaluación ambiental y respecto de los cuales organismos sectoriales como el SBAP pueden emitir observaciones técnicas.
Entre las compañías que han contratado los servicios de BBosch figura Minera Escondida. La minera actualmente mantiene un proyecto en tramitación en el SEA asociado a ajustes operacionales y de infraestructura para mantener la continuidad y eficiencia de la explotación minera. En concreto, se plantea desmantelar su actual planta de procesamiento.
La iniciativa incluye la construcción de una línea de transmisión de doble circuito de 25,7 kilómetros que conectará la Subestación Monte Mina con una nueva subestación, junto con otras cuatro líneas de distribución. El SBAP se pronunció duramente sobre el proyecto el 14 de abril, apenas cinco días después de que Tomás Saratscheff asumiera como director nacional.
Actualmente, la iniciativa se encuentra suspendida, por lo que la minera deberá subsanar las observaciones formuladas por los distintos organismos. Así las cosas, queda por ver cuál será la postura del SBAP en una segunda instancia de revisión, ahora con su nuevo director afiatado en el cargo.
La relación entre BBosch y Minera Escondida no es reciente. En 2017, la empresa contribuyó al levantamiento de una línea transmisora de energía destinada a abastecer las operaciones industriales de la minera en la localidad de Mejillones. Su tarea fue proporcionar la infraestructura necesaria para lograr la interconexión con el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING). El proyecto, denominado Kelar-SitraMEL, implicó una inversión de US$ 600 millones.
De cara a un proceso de expansión, Forestal Arauco también contrató a BBosch para construir una nueva línea de producción de pulpa de celulosa, junto con otras obras que le permitirían producir 2.100.000 toneladas de celulosa al año. Para el proyecto, BBosch aportó 8.000 toneladas de estructuras metálicas galvanizadas —proceso mediante el cual se recubre el metal con zinc para hacerlo resistente a la corrosión—.
“BBosch se complace en contribuir a un proyecto relevante para la Región del Biobío y para el país, que además de una mayor capacidad productiva incorpora tecnología de cogeneración eléctrica a partir de biomasa forestal, lo que le permitirá abastecer sus necesidades energéticas internas e inyectar hasta 166 MW de excedente al Sistema Eléctrico Nacional (SEN)”, se lee en la web de la empresa.
¿Existe conflicto de interés?
Sobre la relación entre Saratscheff y la empresa de su madre, la misma fuente experta en medioambiente sostiene que “no creo que la sola existencia de ese vínculo constituya un conflicto de interés, ni tampoco veo tan probable que el SBAP vaya a decidir cuestiones relacionadas directamente con la referida empresa”.
A ello agrega que “lo que no quita que para una empresa como esa exista interés en que se concreten ciertos proyectos en los que pueda participar. Entonces es ahí donde eventualmente podría producirse ese conflicto”.
Más allá de la existencia o no de un conflicto de interés efectivo, especialistas consultados coinciden en que la finalidad de las declaraciones de intereses y patrimonio es permitir que la ciudadanía, organismos fiscalizadores y medios de comunicación puedan identificar y escrutar este tipo de vínculos.