Lady Macbeth, heroína del mal
Lo que hace Oldroyd es aprovechar el dispositivo cinematográfico para exhibir esa libertad de acción que subyace en todas las mujeres, porque subyace en todas las personas. Si podemos darle una lectura feminista al filme de Oldroyd, esta no pasaría por ser una reivindicación de las mujeres ante el sometimiento patriarcal de la Inglaterra victoriana, sino algo más profundo: que corresponde también a las mujeres ser protagonistas de la historia, y eso no significa que necesariamente sean buenas, porque para asumir el rol de heroínas deben incluso romper con la antigua moral de los héroes masculinos.
Por
Nicolás Ried