El viaje a Cúcuta y la transvaloración piñerista de los valores democráticos
El viaje a Cúcuta programado por Sebastián Piñera, en circunstancias que en Chile hay suficientes emergencias como para tener a nuestro presidente ocupado en resolverlas lo más pronto posible, aparece como un paso crucial en la constante búsqueda por apropiarse de los discursos y los signos de quienes lucharon por restablecer la democracia. Más allá del travestimo político –como lo llamó en su momento la ahora diputada Pamela Jiles–, del deseo narcisista de adueñarse del pasado reciente y de erigirse como el gran estadista del siglo XXI, de las acciones de Piñera parece desprenderse una transvaloración de los valores que sustentan la democracia, con el fin de transformarla de un sistema político en un orden económico. Un par de ejemplos pueden servir como muestra de esta transvaloración.
Por
Hernán Guerrero Troncoso