Tanques en las calles de Santiago
Cada vez que el pueblo se organiza para manifestar el descontento social, el gobierno tiembla y cuando más miedo tienen es cuando más violentamente reaccionan. Así que aquí estamos en Estado de emergencia, no por un terremoto de la naturaleza sino que por un terremoto político causado por una profunda insensibilidad ante la desigualdad social, que esos políticos no han vivido ni vivirán en sus vidas porque son unos privilegiados del sistema capitalista patriarcal hegemónico.