Cambia, todo cambia... Casi
Lo lógico hubiera sido tener una mirada sistémica respecto de cuánto gastar, a quién ayudar y cuál sería la fuente de financiamiento. Es decir, tener una política de Estado. Y en cada uno de los proyectos -gota a gota- se repetía, cual variaciones sobre un mismo tema, las mismas o parecidas aproximaciones que siglos antes habían tenido, frente a las leyes de pobres, los progenitores intelectuales de los actuales economistas neoliberales de la derecha. Por ello, cuando nuestra recordada Mercedes Sosa cantaba “cambia todo cambia”, habría que decir… casi: hay algunos que no cambian.