La segunda oportunidad de la crisis
Es evidente que el gobierno de Piñera no se aleja ni un milímetro del pasado y las enseñanzas de la escuela de Chicago, que establece obstinadamente que los ajustes económicos solo se podrían efectuar en el juego de la oferta y la demanda. Piñera le porfía a la realidad y todavía cree que las reglas que se seguían en el supuesto de libre competencia y movilidad del capital y del trabajo siguen vigentes.
Por
Martín Miranda