Encaminándonos a la total restauración colonial
Hemos sido testigos de cómo en el mundo universitario las evaluaciones del quehacer de los académicos han sacralizado el valor de los artículos –los paper– por sobre los libros. Al igual que en tiempos de los majestuosos reinados, donde toda obra requería estampar en la portadilla el sello de su licencia de impresión (“con aprobación y privilegio de su majestad”), hoy toda publicación académica que se precie se esmera por tener el sello de alguna de las prestigiosas y grandes revistas del Primer Mundo.