Camila Vallejo y el dedo en la llaga
De mantenerse el proceso constituyente sin ofrecer a los ciudadanos lo que es un deber ante su demanda, puede todo acabar en un acto de abierta irresponsabilidad, que termine dejando al país en el mismo caldo de cultivo de las desigualdades, la injusticia y la discordia, para seguir esperando el momento para lograr lo que le abra un futuro propio, superando las herramientas jurídicas que le maltratan permanentemente.