Protección de la infancia: un revés antes de ser ley
El Tribunal Constitucional nos sorprendió señalando que “el sistema de reglas al interior de una familia (…) es un espacio esencialmente desregulado desde el punto de vista jurídico”. En esta línea, si los padres estiman que es mejor que los niños no vayan al colegio y que se dediquen a trabajar, ¿sería correcto porque es una decisión de la familia? No. La propia Constitución establece la obligatoriedad de la educación escolar, primaria y secundaria, y existen medidas judiciales en caso de incumplimiento y organismos estatales que las entablan. El Estado no es un espectador de lo que el niño o niña viva dentro de su espacio familiar y la responsabilidad de madres y padres se ejerce en función de la protección de los niños, no para la satisfacción de sus máximas morales o culturales.