Sobre Patricio Aylwin, mi padre
Mas allá del monumento, y de los análisis sobre su trayectoria como hombre público, será la historia la que juzgará cuánto contribuyó, en particular en el complejo contexto en que ejerció la Presidencia de la República, a la construcción de la patria justa y buena que anhelaba. Por mi parte, no puedo sino expresar mi orgullo de su trayectoria y consistencia con sus principios, legado sin el cual no habría dedicado mi vida profesional a la promoción y defensa de derechos humanos, derechos que a 30 años de la recuperación de la democracia en Chile presenta aún tantos desafíos.