Vivir en la caverna
“No lo vimos venir”, decían varios representantes de la casta política parasitaria a propósito del estallido social que remeció la modorra y comodidad de sus feudos colmados de privilegios. A más de tres años de ese sismo social, la maquinaria local de desinformación y noticias falsas escritas en letras de molde y ventiladas sin pudor en la TV pública promovieron el restablecimiento de un orden centenario que se creía que llegaba a su fin.
Por
Marcelo Saavedra