¿Alguien se cree en Chile lo del “interés superior del niño”?
En este escenario institucional no es extraño que el sistema no funcione, eso lo sabemos; lo que resulta sorprendente es que esta situación se mantenga, que nadie haga nada por cambiar las cosas. Da la impresión de que solo se puede protestar ante la grave carencia de efectividad de la protección a la infancia, si acaso, haciendo denuncias más espectaculares que eficaces, pero intentar un cambio de fondo, parece imposible.