María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, murió este miércoles a los 87 años en Madrid, pocos días después de ser desalojada de la vivienda donde había residido durante más de siete décadas. El caso provocó movilizaciones y protestas en distintas ciudades de España en defensa del derecho a la vivienda.
El fallecimiento ocurrió en el Hospital Gregorio Marañón, recinto al que Maricarmen fue trasladada el 23 de septiembre luego de abandonar su vivienda en el barrio de Retiro en una camilla. La mujer permanecía hospitalizada desde ese día.
El desalojo que desencadenó las movilizaciones
Maricarmen había vivido desde 1956 en un inmueble ubicado en la calle Alcalde Sainz de Baranda, en Madrid. El desalojo del 23 de septiembre correspondió al cuarto intento de ejecutar el lanzamiento, luego de una disputa judicial vinculada con la continuidad de su contrato de arriendo.
Durante el operativo, personas vinculadas al Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid y vecinos se concentraron en las inmediaciones del edificio para intentar impedir el procedimiento. La intervención policial permitió finalmente el ingreso de la comisión judicial y la salida de Maricarmen, quien fue trasladada al hospital.
El caso adquirió una dimensión nacional y derivó en manifestaciones vinculadas al derecho a la vivienda. Las movilizaciones se extendieron por distintas partes de España tras el desalojo y que la situación de Maricarmen se convirtió en uno de los principales símbolos de esas protestas.
Había alcanzado un acuerdo para volver a su vivienda
Mientras permanecía hospitalizada, los representantes de Maricarmen alcanzaron un acuerdo con Urbagestión Desarrollo e Inversión SL, empresa propietaria del inmueble, para permitir su regreso una vez recibiera el alta médica. La mujer había aceptado el acuerdo desde el Hospital Gregorio Marañón.
Sin embargo, Maricarmen no alcanzó a regresar a la vivienda. Su muerte ocurrió después que la presión social en torno a su caso llevara a la propiedad a negociar un nuevo contrato para posibilitar su regreso. El medio también destacó que la mujer permaneció hospitalizada tras el desalojo y que su estado físico se había deteriorado.