La región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China, que cuenta con abundantes recursos eólicos y solares y es una de las principales regiones a nivel provincial del país en materia de generación de energía limpia y con bajas emisiones de carbono, amplía continuamente los ámbitos de aplicación de la energía ecológica y desarrolla industrias digitales emergentes, como la potencia informática inteligente, con el fin de lograr una profunda integración entre la energía ecológica y la economía digital.
Mientras en los edificios de oficinas de Beijing se lleva a cabo a todo vapor el entrenamiento de grandes modelos de inteligencia artificial (IA), funcionan con gran eficiencia los servidores de potencia de cálculo de la ciudad de Hohhot, situada a 500 kilómetros de distancia, y los datos van y vienen en menos de 5 milisegundos.
Inteligencia artificial al servicio de China
"En un abrir y cerrar de ojos, los datos pueden recorrer 50 idas y vueltas entre Beijing y Hohhot", destacó Cao Zhanwei, director del Centro de Servicios para el Desarrollo Empresarial de la Nueva Zona deHoringer en la ciudad de Hohhot, capital de la región autónoma de Mongolia Interior.
Al adentrarse en la Nueva Zona de Horinger, se percibe el dinamismo de esta zona, impulsada principalmente por el sector de la potencia de cálculo. Por todas partes se ven instalaciones como centros de datos, plataformas de intercambio de datos y salas de servidores inteligentes con refrigeración líquida, y es habitual encontrar robots, sistemas de gestión basados en IA y pantallas gigantes inteligentes. En el centro de datos de China Mobile en Hohhot, que ocupa una superficie de 1.000 mu (unas 67 hectáreas), el mantenimiento y la operación inteligentes se han convertido en la norma, y apenas hay personal de guardia en el recinto.
"Se trata del mayor centro de cálculo inteligente refrigerado por líquido de un solo bloque de cualquier operador del mundo, con una potencia de cálculo total de hasta 6,7 exaflops, y el tiempo de operaciones ininterrumpidas supera con creces la media del sector, que se sitúa entre tres y cuatro días", manifestó el robot de servicio inteligente "Lingxi".
Esta cifra significa que el volumen de trabajo que realiza el centro de computación inteligente en un segundo demoraría más de 200 años en ser completado un ordenador doméstico convencional, calculando sin descanso, explicó Li Chenggui, subdirector general del centro de datos de China Mobile en Hohhot.
El potencial de Mongolia interior
Mongolia Interior, como uno de los ocho nodos centrales de la red nacional integrada de potencia de cálculo, ha establecido su plataforma principal de monitorización y gestión de recursos de potencia de cálculo en la Nueva Zona de Horinger.
Como uno de los diez principales clústeres de centros de datos del país, el de Horinger ha sido la zona central del "Valle de la Nube de China" y, gracias a su desarrollo sostenible, sus recursos geográficos y sus ventajas energéticas, cuenta con una potencia de cálculo total en servicio de más de 126.700 petaflops, de la cual más del 96,4 por ciento corresponde a potencia de cálculo inteligente. Sin embargo, tras el rápido desarrollo del sector de la potencia de cálculo se esconde un enorme consumo energético.
Un centro de datos de gran tamaño puede llegar a consumir cientos de millones de kilovatios-hora al año, y el coste de la electricidad representa más del 50 por ciento de los costes operativos.
En el marco de los objetivos de pico de emisiones y neutralidad de carbono, la lógica de desarrollo del sector de la potencia de cálculo ya no se centra únicamente en la búsqueda de la velocidad de cálculo, sino que evoluciona hacia una dirección más sostenible, ecológica y eficiente. Mongolia Interior es una de las regiones del país con mayor potencial de energía ecológica, ya que sus extensas praderas albergan abundantes recursos eólicos y fotovoltaicos.
Los datos indican que, en 2025, la producción de energía renovable en Mongolia Interior superó los 270.000 millones de kilovatios-hora, situándose entre los primeros puestos del país de forma ininterrumpida desde hace más de diez años.
Además de sus ventajas energéticas, Mongolia Interior tiene una temperatura media anual de tan solo 7,7 grados centígrados, lo que permite aprovechar el entorno natural para la refrigeración de las salas de servidores durante aproximadamente la mitad del año, sin necesidad de que los sistemas de refrigeración funcionen a plena capacidad, lo que sienta una base natural para el ahorro energético. En la central eólica y fotovoltaica y de almacenamiento de energía de China Huadian Corporation, situada en las afueras de Hohhot, 48 enormes aerogeneradores giran sin cesar.
China y las energías renovables
Como uno de los primeros proyectos piloto de coordinación entre electricidad y computación del país, la inagotable energía eólica se transforma aquí en electricidad ecológica, que se suministra directamente a las empresas de potencia de cálculo.
"La computación nace de la electricidad, ya que más de la mitad de los costes operativos del sector de potencia de cálculo provienen del consumo eléctrico, especialmente en el caso de la computación inteligente, que consume aún más energía", indicó Li Xiang, responsable de la plataforma de gestión de producción inteligente de nueva energía de China Huadian Corporation, quien señaló que el uso de electricidad ecológica permite reducir considerablemente los costes.
Guo Juying, subdirectora del comité de administración de la Nueva Zona de Horinger, sostuvo que, gracias al abundante suministro de electricidad ecológica, el uso de este tipo de energía en los centros de datos locales ya alcanza el 86%, lo que sitúa a la zona a la cabeza del país en el índice de potencia de cálculo ecológica. Además, cabe destacar que el precio de la electricidad que llega a los usuarios se mantiene estable en torno a los 0,35 yuanes (0,05 dólares) por kilovatio-hora, un nivel bajo entre los diez principales clústeres de centros de datos del país.