Chile entró este jueves 7 de mayo en sobregiro en la ecología, consolidando por séptimo año consecutivo el primer lugar de Latinoamérica en agotar los recursos que el planeta puede regenerar en un año. La sostenibilidad del medio ambiente es fundamental.
Experta plantea importancia de mantener ciclos biogeoquímicos frente a sobregiro ecólogico
Mantener la ecología. Vanessa Weinberger advierte que Chile refleja una economía extractivista que consume más de lo que los ecosistemas pueden regenerar.
El indicador, elaborado por la Red Global de la Huella Ecológica (GFN), implica que si toda la humanidad viviera como los chilenos, se necesitarían 2,9 planetas Tierra para sostenerse. La fecha se adelantó 10 días respecto a 2025 y, en el contexto continental, Chile solo es superado por Canadá (8 de marzo) y Estados Unidos (14 de marzo).
Para la Dra. Vanessa Weinberger, ecóloga y académica del Centro de Resiliencia, Adaptación y Mitigación (CReAM) de la Universidad Mayor, el dato refleja que Chile es "el país latinoamericano con mayor uso de energía y materia de los sistemas naturales para sostener su socioeconomía".
Como un país desarrollado
Al ser el único país latinoamericano miembro de la OCDE, Chile reproduce el patrón de las economías más desarrolladas: "los países que llevan a mayor desarrollo económico son los más depredadores del ecosistema. Por ejemplo, Suiza o Suecia, países que se ven como súper ecológicos, en verdad son los mayores depredadores cuando se observa el costo ecológico de sus índices socioeconómicos", apunta la investigadora.
Además del sobregiro ecológico global, la GFN calcula un segundo indicador: el Día del Déficit, que mide cuándo un país agota su propia biocapacidad territorial. En el caso de Chile, esa fecha cae el 27 de septiembre, lo que significa que incluso considerando su riqueza en ecosistemas —bosques, zonas costeras, humedales y suelos productivos— el país no logra terminar el año dentro de sus propios límites naturales. "Chile tiene la ventaja de ser un país muy rico en ecosistemas, pero incluso eso no alcanza", advierte Weinberger.
Retrasar el sobregiro
Sin embargo, la académica subraya que el cuidado de los ecosistemas naturales sería clave para retrasar ambas fechas. "Mientras más tengamos nuestros ecosistemas naturales en forma que se permita que hagan sus ciclos biogeoquímicos, más se podría retrasar esa fecha. Pero nada se logra si no se cambian los índices socioeconómicos y el concepto de desarrollo que llevan al consumo de estos ecosistemas", sostiene.
La economía por sobre la ecología
En ese contexto, la polémica en torno a la Ley de Humedales Urbanos cobra relevancia. El presidente José Antonio Kast ironizó recientemente sobre la normativa al señalar que "mi padre tenía un campo en Puerto Varas; todo el campo podría ser declarado humedal, porque es todo húmedo".
Para Weinberger, esta postura reproduce una lógica que se extiende más allá de Chile: "Lo que está pasando con este gobierno está pasando a nivel mundial, la vuelta a la ultraderecha, volver a los principios que nos tienen en este cambio global. Yo lo veo como una profunda ignorancia, o quizás es más bien maquiavélico, porque se está poniendo la economía a corto plazo por sobre la economía a largo plazo y la justicia social, porque sin ecosistemas sanos no comemos, no respiramos, no obtenemos ninguno de los beneficios que la Naturaleza nos otorga para nuestro bienestar.
La ecóloga concluye que el cambio debe ser estructural y trasciende la discusión de políticas públicas coyunturales. "Energía y materia infinita en un mundo finito no se puede tener", sentencia.