Reducir el uso del automóvil o fomentar el reciclaje suele acaparar la conversación ecológica mundial; sin embargo, la crisis climática actual exige mirar directo al plato: la ganadería representa un 26% de las 16.500 millones de toneladas de CO2 de toda la industria alimentaria.
En ese sentido, se posiciona como el mayor sector contaminante de la industria, seguido por la deforestación (16,9%) y el transporte, el embalaje y la venta de alimentos (8,4%).
La información es entregada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y las cifras corresponden a 2023.
La paradoja de la carne
Un exhaustivo estudio científico publicado en Science (2018) por la Universidad de Oxford y Agroscope —que analizó cerca de 39.000 explotaciones agropecuarias— reveló la asimetría del modelo actual: la carne, los lácteos, la acuicultura y los huevos acaparan el 83% de la superficie agrícola mundial.
A pesar de ocupar la mayor parte del suelo, estos insumos solo proveen el 18% de las calorías y el 37% de las proteínas consumidas globalmente.
Cuidar el planeta desde la comodidad del hogar
Según la investigación, migrar hacia un esquema basado en vegetales permitiría liberar hasta un 76% de las tierras destinadas a la producción de comida.
En este escenario, Jesica Bon Denis, fundadora y directora ejecutiva de Animal Interseccional, enfatizó: "no existe una agenda verde sería que deje afuera lo que ponemos en el plato. Hablamos de autos eléctricos y de reciclar, pero casi nunca de lo que comemos. Sumar más plantas a la mesa es una de las decisiones con más impacto que tenemos a mano, para el planeta y para los animales".
Sin embargo, la responsabilidad no debe recaer únicamente en los consumidores en particular. El cambio también depende de políticas públicas.
A través de la iniciativa Agenda Verde, la entidad asesora y capacita sin costo a instituciones públicas, hospitales y comedores escolares para incorporar alternativas vegetales en sus menús diarios.
Adicionalmente, mediante el proyecto Comunidad que Nutre, buscan democratizar este tipo de alimentación en sectores vulnerables para evitar que comer más plantas constituya un privilegio.