viernes 22 de mayo de 2026

Innovador proyecto de reciclaje convierte buses en desuso en duchas móviles para personas sin hogar en EEUU

El proyecto de reciclaje opera en San Francisco y ha sido replicado en más de 100 programas de higiene móvil de países como Australia o México.

22 de mayo de 2026 - 20:30

En 2013, la ejecutiva de marketing Doniece Sandoval pensó en un innovador proyecto de reciclaje luego de observar en las calles de San Francisco algo que no pudo ignorar: miles de personas viviendo en la calle con acceso a apenas 16 duchas públicas para una población sin hogar estimada en más de 3.500 personas.

Esa disparidad fue el punto de partida de Lava Mae, una organización sin fines de lucro que reconvirtió autobuses municipales retirados en unidades móviles de higiene personal para personas en situación de calle, Una idea que apunta a resolver un problema social desde una mirada pensada en la sostenibilidad.

El nombre del proyecto no es casual: lava mae significa "lávame" en español, y sintetiza la filosofía que Sandoval denominó "hospitalidad radical", es decir, la idea de que el acceso al agua y al saneamiento es un derecho humano básico, no un privilegio. "Con la higiene llega la dignidad, y con la dignidad, la oportunidad", sostuvo la fundadora en declaraciones públicas.

Cómo el reciclaje brinda dignidad a personas sin hogar

La iniciativa surgió cuando San Francisco avanzaba en el reemplazo de su flota de autobuses públicos. En lugar de desechar esos vehículos, Lava Mae los remodelaron para incorporar duchas individuales, baños, lavamanos y espacios para cambiarse de ropa.

Cada unidad se conecta a hidrantes de la ciudad para abastecerse de agua y opera bajo un sistema de turnos coordinado con organizaciones sociales locales.

Además de su impacto sanitario directo, el proyecto representa un caso concreto de economía circular aplicada a la gestión urbana: en lugar de convertir estructuras industriales de gran tamaño en chatarra, les otorga una segunda vida útil y reduce el consumo de nuevos materiales.

El costo de reconversión de cada autobús fue de 75.000 dólares, financiados a través de campañas de crowdfunding y donaciones de empresas como Google, que apoyó el programa en su Global Impact Challenge.

Una iniciativa a replicar

Con el tiempo, Lava Mae amplió su operación hacia Los Ángeles y Silicon Valley, y publicó una guía de replicación para facilitar la adopción del modelo en otras comunidades.

Según la organización, la iniciativa ha inspirado más de 100 programas de higiene móvil en países como Australia, Nueva Zelanda y México, entre otros.

En ciudades con déficits habitacionales crecientes, la experiencia de San Francisco plantea una pregunta práctica: qué hacer con la infraestructura pública que caduca. La respuesta de Lava Mae es que esos recursos pueden transformarse en herramientas concretas de asistencia comunitaria, sin necesidad de construir instalaciones permanentes ni incurrir en los costos asociados.

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