ver más
Humedal

El futuro Parque Humedal Las Salinas de Huentelauquén busca proteger sitio Ramsar e impulsar el desarrollo local

Fundación Cosmos lidera el proyecto que articula conservación, turismo sustentable y educación ambiental en torno al mayor humedal de la región de Coquimbo.

Por Pablo Oyarzún 17 de abril de 2026 - 17:00

En la desembocadura del río Choapa, en la región de Coquimbo, se extienden las más de 2.200 hectáreas del humedal Las Salinas de Huentelauquén: el mayor de la región y el décimo tercer sitio Ramsar de Chile, reconocido como zona húmeda de importancia internacional desde 2015. Aquí trabajar por la sostenibilidad es imprescindible.

Hasta hace poco, este ecosistema carecía de infraestructura para recibir visitantes. Hoy, Fundación Cosmos trabaja junto a la Comunidad Agrícola de Huentelauquén, la Municipalidad de Canela y la Hacienda de Huentelauquén para transformarlo en un polo de turismo sustentable.

En entrevista con El Desconcierto, Diego Urrejola, director ejecutivo de la fundación, explica el desarrollo y los alcances del futuro Parque Humedal Las Salinas de Huentelauquén, ubicado en la comuna de Canela. El proyecto —que articula conservación, turismo sustentable y educación ambiental— avanza en su primera etapa: la Explanada de las Aguas, un espacio concebido como "un verdadero museo a cielo abierto" actualmente en construcción.

Un polo de desarrollo en zona rezagada

-¿De qué se trata el proyecto de infraestructura para la conservación y puesta en valor del sitio Ramsar Las Salinas de Huentelauquén?

Se trata de un proceso de planificación integral del sitio Ramsar que estamos desarrollando junto a la comunidad, con el objetivo de proyectarlo como un polo de desarrollo local basado en turismo sostenible, conservación y educación ambiental en una zona rezagada como la comuna de Canela.

La iniciativa busca relevar el valor natural y cultural del humedal Salinas de Huentelauquén, activar oportunidades de desarrollo para el territorio y, al mismo tiempo, generar acciones concretas de conservación que aseguren su protección en el largo plazo. En ese marco, el proyecto apunta a ordenar la relación de las personas con el lugar, promoviendo un uso público responsable y vinculado al cuidado del ecosistema y educación ambiental.

Para ello, hemos trabajado en alianza con actores públicos y privados, como la Municipalidad de Canela, la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC), la Hacienda de Huentelauquén y la Comunidad Agrícola -propietaria y administradora del sitio Ramsar- integrando el conocimiento local y la forma de habitar el territorio en el diseño de la propuesta.

En cuanto a la infraestructura que estamos desarrollando, como la explanada, los miradores y los espacios de interpretación, cumple un rol habilitante: permite canalizar el acceso, fortalecer la experiencia educativa y resguardar las dinámicas naturales del humedal, como parte de un modelo de gestión orientado a su sostenibilidad.

La Explanada de las Aguas: "un museo a cielo abierto"

-¿En qué consiste la primera etapa, denominada Explanada de las Aguas, que ya se encuentra en construcción?

La Explanada de las Aguas, en fase de construcción, es un verdadero museo a cielo abierto que articula miradores, recorridos peatonales y zonas de descanso, permitiendo observar los distintos ecosistemas que conviven en este lugar desde una posición privilegiada a través de cuatro miradores que se proyectan hacia: la cordillera, el mar, el río y las lagunas estacionales.

Más que un punto de paso, lo pensamos como un espacio cívico que invita a detenerse, a mirar con más atención y a empezar a comprender la complejidad del territorio.

En cuanto al diseño de la explanada, este nace de un proceso participativo con la comunidad, recogiendo su visión sobre el territorio. La inspiración para su particular forma proviene del lito, resto arqueológico del Complejo Huentelauquén utilizado con fines ceremoniales y rituales, mientras que su nombre hace alusión al origen de la palabra Huentelauquén, que en mapudungun (huente-lafken) significa “sobre las aguas”.

A su vez, nos basamos en la arquitectura vernácula para fundir la infraestructura con el paisaje y no imponerse sobre él, utilizando técnicas y materiales locales como pircas de piedra, totoras y madera.

Turismo sustentable con arraigo territorial

-¿De qué manera buscan posicionar a la comuna de Canela como un polo de turismo sustentable?

Creemos que para lograr ese objetivo de posicionamiento, lo primero es construir una propuesta que tenga un correlato nítido con su territorio, es decir, que ponga en valor el patrimonio biocultural de Canela. Eso implica desarrollar una oferta que no dependa de grandes intervenciones, sino que se base en lo que ya existe: su paisaje, su biodiversidad y su cultura local.

Al posibilitar que los visitantes conozcan la cultura ancestral de esta localidad de forma inmersiva, desde la experiencia de recorrer, tocar, sentir, es algo que sin duda marca un atributo diferenciador para proyectar a la comuna como un polo de interés para el turista sustentable.

Pero, si queremos que el uso de este espacio sea sostenible en el tiempo, debemos contar con un modelo de gestión para asegurar que el Parque Humedal logre entrelazar de forma efectiva la conservación de su biodiversidad y funciones ecosistémicas, con el desarrollo del turismo sostenible en la zona. Para este fin estamos trabajando en un modelo junto a Fundación Olivo para orientar la toma de decisiones, administración y proyección del parque.

-¿Pueden contarnos más sobre las siguientes etapas: el recorrido museográfico y el centro de interpretación biocultural?

El recorrido museográfico es un circuito de 5 kilómetros que se desarrolla dentro del parque, desde el acceso al sitio Ramsar hasta la explanada de las aguas, que permite ir comprendiendo el territorio y sus componentes a medida que se recorre. A través de distintos puntos de interpretación y señaléticas interactivas, se va revelando información sobre la biodiversidad del humedal, sus procesos naturales y también su historia, generando una lectura más profunda del paisaje. El objetivo es que quienes conozcan el humedal, vuelvan a sus casas sabiendo por qué es importante proteger estos ecosistemas y que son claves para la resiliencia de las comunidades aledañas.

Por otro lado, el Centro de Interpretación Biocultural es un espacio que acoge a quienes llegan, entregando un marco para entender lo que van a recorrer. Ahí se aborda tanto el valor ecológico del humedal como la dimensión cultural, vinculada a la historia de la cultura de Huentelauquén y a las prácticas de las comunidades locales.

Ambos elementos están pensados para que la visita no sea solo una experiencia visual, sino también una instancia de comprensión y reflexión. Actualmente, esta etapa se encuentra en búsqueda de financiamiento para avanzar en su desarrollo e implementación y el proyecto en su conjunto está adscrito a la Ley de Donaciones Culturales.

Sostenibilidad y conservación como motor del territorio

-¿Confían en que la conservación puede ser un impulsor del desarrollo local en la región de Coquimbo y cómo beneficia esto a las comunidades?

Estamos convencidos que la conservación es un impulsor del desarrollo local, en la medida en que se construya desde el territorio y con sus comunidades. En este caso, el proyecto que estamos desarrollando es funcional para reconectar a las personas con la naturaleza, en una relación de mutuo beneficio, donde el cuidado del humedal también habilita oportunidades, como el desarrollo local como polo turístico, que a su vez dinamiza muchas otras industrias asociadas, como los sectores gastronómicos, hoteleros, pymes locales, entre otros.

La conservación, en este contexto, es una manera de integrar este valioso ecosistema en la estructura de desarrollo y proyección de Canela hacia el futuro, sin desvincularlo de sus raíces y cultura.

Temas
Sigue leyendo

Te Puede Interesar