El expresidente Gabriel Boric reapareció públicamente en el país tras dejar La Moneda y realizó una autocrítica al desempeño de la izquierda durante su administración, reconociendo que no supieron interpretar las señales de advertencia entregadas por la ciudadanía en los últimos años.
La intervención ocurrió durante la presentación del libro “La política se metió conmigo” de Daniel Hopenhayn, sobre la trayectoria de Carolina Tohá, instancia en la que el exmandatario reflexionó sobre la derrota electoral del progresismo y el futuro del sector político tras el triunfo presidencial de José Antonio Kast.
El mea culpa de Gabriel Boric tras dejar La Moneda
Durante su exposición, Boric reconoció errores políticos cometidos durante el inicio de su gobierno y especialmente en el proceso constituyente de 2022.
“Ya habíamos tenido una advertencia muy importante en la elección del Parlamento el año 2021, donde ya no teníamos esa mayoría. Lectura que no se leyó suficientemente bien desde el gobierno en sus inicios, yo soy el principal responsable de aquello, y menos en el proceso constituyente”. “Ya habíamos tenido una advertencia muy importante en la elección del Parlamento el año 2021, donde ya no teníamos esa mayoría. Lectura que no se leyó suficientemente bien desde el gobierno en sus inicios, yo soy el principal responsable de aquello, y menos en el proceso constituyente”.
El exmandatario apuntó directamente a la desconexión entre el progresismo y parte importante de la ciudadanía, afirmando que las discusiones políticas actuales “no mueven a la sociedad”. Además, sostuvo que la izquierda debe reconstruir una mayoría social basada en mejorar las condiciones de vida de las personas y no solo en debates ideológicos.
Boric: “Salir de la discusión por Twitter”
Uno de los mensajes más comentados de la reaparición de Boric fue su crítica al clima político marcado por las redes sociales y las polémicas instantáneas.
El expresidente llamó a “salir de la discusión por Twitter, de la cuña rápida” y apostar por conversaciones más profundas y menos polarizadas, enfatizando que la radicalidad política “no se juega en quién grita más fuerte”.
En esa línea, defendió la necesidad de construir amplias mayorías para impulsar transformaciones reales y aseguró que actualmente mantiene conversaciones con figuras de distintas generaciones y sectores para reflexionar sobre el futuro político de Chile.