De burlas al castigo físico: las prácticas escolares que explican la pérdida del mapuzugun en las nuevas generaciones
Un equipo de investigadoras del Departamento de Educación de la Universidad de Chile evidenció cómo experiencias de violencia en contextos escolares incidieron directamente en la pérdida del uso del mapuzugun entre generaciones del pueblo mapuche, interrumpiendo su transmisión familiar y comunitaria.
El trabajo, publicado en la revista Frontiers in Psychology bajo el título “Institutionalized violence in schools and language displacement: the voices of Mapuche speakers and elders”, fue liderado por la Dra. Susan Sanhueza junto a las investigadoras Fabiola Maldonado y Carolina Aroca Toloza, con la colaboración de académicos de otras casas de estudio.
El estudio adoptó un enfoque interdisciplinario que combinó la sociolingüística, las ciencias sociales y la educación, integrando además la participación activa de hablantes mapuche en todas sus etapas.
Su objetivo fue comprender, desde las propias voces de la comunidad, cómo se enseña y aprende la lengua, así como identificar prácticas de discriminación en el ámbito educativo.
Castigos, prohibiciones y estigmatización
A partir de testimonios de 25 personas mapuche —incluidos hablantes nativos, educadores tradicionales y personas mayores— la investigación reconstruyó experiencias escolares marcadas por la represión lingüística.
Los relatos muestran que, si bien el aprendizaje del mapuzugun se daba inicialmente en espacios familiares, comunitarios y ceremoniales, su uso era restringido una vez que los niños ingresaban al sistema educativo.
“Este patrón se observa en que todos los relatos de quienes asistieron a escuelas e internados, hasta los años ’80, fueron sujetos y/o testigos de las diferentes prácticas de violencia”, explican las investigadoras.
“Entre las que se cuentan: la prohibición de hablar mapuzungun, el castigo físico (como permanecer de rodillas sobre piedras o semillas) y psicológico, mediante un discurso permanente de denostación del mapuche, su lengua y cultura, que se resume en la idea de pueblo primitivo”, agregan.
En concreto, se incluyen amenazas contra quienes hablaban el mapuzungun, aislamiento social, burlas contra quienes vestían con ropa mapuche y castigos en base al miedo.
Estas prácticas escolares, identificadas como formas de violencia institucionalizada, se repetían de manera sistemática en distintos establecimientos, sin estar necesariamente formalizadas en reglamentos, y con mayor frecuencia en recintos religiosos dirigidos por monjas o sacerdotes.
Según el estudio, respondían a un modelo educativo históricamente monocultural, en el que el castellano era impuesto como única lengua válida.
Impacto en la transmisión del idioma
En Chile, donde la población indígena alcanza cerca del 12% y el pueblo mapuche es el más numeroso, la disminución en el uso del mapuzugun entre las nuevas generaciones constituye una preocupación creciente.
La investigación concluye que las experiencias escolares jugaron un rol clave en este proceso, al debilitar la continuidad del idioma entre generaciones.
Uno de los hallazgos centrales apunta a la estrecha relación entre idioma y cultura en el mundo mapuche. A diferencia de otras lenguas enseñadas en contextos formales, el mapuzugun no puede desligarse de las formas de vida, organización social y vínculos comunitarios.
“En el caso del mapuzugun, aprender la lengua implica también aprender a relacionarse con otros hablantes, considerando aspectos como la edad, el territorio o el linaje. Por eso, lengua y cultura no pueden separarse”, defienden las académicas.