Súmate a nuestro canal en: WhatsApp
El imperio contraataca
Foto: Casa Blanca en X / Creative Commons

El imperio contraataca

Por: Roberto Pizarro Hofer | 11.03.2026
Trump convocó a doce presidentes de la región a la cumbre de Miami no sólo para enfrentar carteles y controlar flujos migratorios, sino principalmente para exigir a sus gobernantes que expulsen a China de sus actividades comerciales e inversionistas en la región. La prepotencia de Trump llegó al extremo de ironizar con el idioma español (“vuestro maldito idioma”, les dijo), ante la risueña complacencia de los invitados.

Cuando digo el imperio contraataca no me refiero a la guerra de las galaxias, sino al “Escudo de las Américas”; el encuentro en Miami, de algunos presidentes de América Latina y El Caribe (ALC), alineados ideológicamente con Donald Trump.

La cuestión nacional, que fue componente sustantivo de las luchas por la descolonización en el siglo pasado, vuelve a ser prioritaria ante las políticas agresivas impulsadas por Trump y su Estrategia de Seguridad Nacional 2025.

[Te puede interesar] ¿Pamela Jiles a la presidencia de la Cámara?: Oficialismo, DC y PDG sellan acuerdo para evitar que la derecha controle la testera

Esas luchas anticolonialistas fueron la resistencia ante la dominación política, económica, cultural y militar de potencias extranjeras, en defensa de la autodeterminación y soberanía de las naciones, principalmente africanas y asiáticas.

Con Trump, Washington ha vuelto la mirada hacia su propio hemisferio. Antes, los gobiernos estadounidenses utilizaban la política comercial (los TLC) para domesticar a los gobiernos de la región y asegurar la protección de sus inversiones. Ahora, en vez de los TLC, se pone el foco en la migración, seguridad y, especialmente, en los recursos naturales y el enfrentamiento con China.

Trump convocó a doce presidentes de la región a la cumbre de Miami no sólo para enfrentar carteles y controlar flujos migratorios, sino principalmente para exigir a sus gobernantes que expulsen a China de sus actividades comerciales e inversionistas en la región. La prepotencia de Trump llegó al extremo de ironizar con el idioma español (“vuestro maldito idioma”, les dijo), ante la risueña complacencia de los invitados.

Washington quiere recuperar la centralidad perdida frente a China, en lo que considera su espacio natural de predominio (América para los EE.UU.). Y, para ello exige una dependencia militar, tecnológica, económica y política, limitando así la autodeterminación de los países de la región.

[Te puede interesar] Gabriel Boric y su llamado a rechazar el proyecto que conmuta penas: "Consagra la impunidad"

Así se explica el retiro de una empresa China que trabajaba en el Canal, ante la exigencia  estadounidense al gobierno de Panamá; también el término de las visas de EE.UU. a parlamentarios costarricenses, que querían abrir una competencia transparente en tecnología 5G, incluyendo a China; el secuestro militar de Maduro y la intervención política en Venezuela; y, en Chile la exigencia estadounidense para que no se conecte el cable submarino directo a China, castigando a tres autoridades públicas con el retiro de sus visas a territorio estadounidense.  

El discurso de Trump fusiona geopolítica y recursos naturales, control territorial y hegemonía tecnológica, alineamiento ideológico y oportunidades para el capital estadounidense.

La verdadera novedad del Escudo de las Américas es la franqueza con que pone sobre la mesa el accionar imperial. Como dice R. Méndez, “Lo que durante años se disfrazó de cooperación, asistencia o asociación estratégica, hoy se exhibe con menos pudor: alineamiento geopolítico, coalición militar, exclusión de gobiernos no afines, contención de China y recuperación del hemisferio como esfera de influencia directa”. (Aporrea. 08.03.2026).

En consecuencia, debe ser prioridad para nuestro país defender su soberanía nacional y el derecho al no alineamiento; y, al mismo tiempo, coordinar con los gobiernos dignos de la región la protección de nuestros recursos naturales, el apoyo al multilateralismo y la no intervención.  

[Te puede interesar] Pescadores artesanales presionan por nueva Ley de Pesca y advierten que estarán “vigilantes” ante posibles retrocesos