Lula da Silva y férreas leyes en Brasil: Guerra contra casinos online y elimina atenuantes en caso de abuso de niños y niñas
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este 8 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, la prohibición de los casinos online en el país.
Esta medida busca frenar el endeudamiento familiar causado por las apuestas en línea, que según el mandatario, representan un "drama" que afecta principalmente a las mujeres al recaer sobre ellas la carga económica de las adicciones masculinas.
Deudas familiares por casas de apuestas online
En un discurso pronunciado durante las conmemoraciones del Día de la Mujer, Lula enfatizó que "otro drama que golpea los hogares brasileños es la adicción a las apuestas, aunque la mayoría de los adictos son hombres, la cuenta recae en las mujeres: Es el dinero de la comida, del alquiler, de la escuela y de los niños desapareciendo en la pantalla de un celular".
El presidente recordó que los casinos físicos están prohibidos en Brasil desde 1946, por lo que "no tiene sentido permitir que el juego del vicio entre en las casas, endeudando a las familias a través del celular".
Esta decisión no surge de la nada. Lula ha expresado críticas al juego online desde al menos 2024, cuando amenazó con poner fin a las apuestas electrónicas si la regulación no funcionaba adecuadamente.
Sin atenuantes para abusadores de menores
Otra legislación anunciada por Lula da Silva fue que se eliminó del sistema judicial brasileño todo tipo de atenuantes o presunción de inocencia en casos de abusos sexuales a niños, niñas y adolescentes.
"Con este cambio en nuestro Código Penal, ya no hay lagunas jurídicas que permitan relativizar los hechos, ni posibilidades de que los abusadores intenten eludir las penas alegando, por ejemplo, que las relaciones fueron consentidas o que no dieron lugar a un embarazo", comentó Lula en sus redes sociales.
La ley, que entra en vigor tras la sanción, determina que no existe el consentimiento legal en actos sexuales con menores de 14 años, independientemente de la voluntad expresada por la víctima.
Eso hace que argumentos como la existencia de una relación afectiva previa o la supuesta "experiencia sexual" de la víctima ya no podrán ser utilizados por la defensa para desestimar el carácter delictivo.
Según el Gobierno, el objetivo primordial es unificar el criterio judicial y evitar fallos que relativicen la violencia sexual basándose en el comportamiento o contexto social de la víctima.
El proyecto cobró urgencia tras la indignación en Brasil que provocó un fallo de un tribunal en el estado de Minas Gerais, que absolvió a un hombre de 35 años que violó a una niña de 12, bajo el argumento de que ambos mantenían una "relación estable" y que la menor había quedado embarazada fruto de ese vínculo.