Muerte de Alí Jamenei y ataque a Irán: los escenarios que enfrenta el mundo tras la Operación Furia Épica de EEUU e Israel
La muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, confirmada por medios estatales iraníes tras los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero, marca un punto de inflexión en la geopolítica global. La operación, denominada "Furia Épica" por el Pentágono, apuntó directamente al complejo que albergaba la residencia y oficinas de Jamenei en el distrito de Pasteur, en Teherán, además de instalaciones nucleares y militares en 24 de las 31 provincias del país.
El presidente Donald Trump justificó la ofensiva señalando que Irán no estaba dispuesto a detener su programa nuclear. "No estaban dispuestos a decir que no tendrán un arma nuclear", afirmó en entrevista con NBC News. Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu calificó la acción como un "ataque preventivo" destinado a "eliminar la amenaza existencial" del régimen iraní y anunció que los bombardeos se intensificarán en los próximos días.
¿Cómo respondió Irán a los ataques?
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica lanzó seis oleadas de misiles y drones contra Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita, Bahréin, Kuwait y Jordania, ampliando el conflicto a una escala regional. En tanto, la Cruz Roja Internacional advirtió que la escalada podría "desatar una peligrosa reacción en cadena con consecuencias potencialmente devastadoras para la población civil".
Además, Irán amenazó con impedir el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del suministro global de crudo, lo que generó temores de una crisis energética mundial. Al menos tres militares estadounidenses murieron durante la operación, según confirmó el Mando Central de Estados Unidos.
¿Qué viene para Irán sin Jamenei?
El principal funcionario de seguridad iraní, Alí Larijaní, anunció un consejo de liderazgo temporal, mientras el presidente Masoud Pezeshkian, que sobrevivió a los ataques, declaró que "el derramamiento de sangre y la venganza" son un "derecho legítimo" de su país. Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron la muerte de al menos siete líderes de seguridad iraníes, entre ellos el ministro de Defensa Aziz Nasirzadeh y el comandante del CGRI Mohammad Pakpour.
En Chile, el presidente Gabriel Boric condenó tanto los ataques de Estados Unidos como las represalias iraníes. "No tenemos por qué aceptar elegir entre barbaries", escribió en X. En contraste, la Oficina del Presidente Electo, José Antonio Kast, valoró la ofensiva como un esfuerzo necesario para "restablecer la seguridad nuclear", marcando una diferencia que anticipa tensiones en el traspaso de mando.